Philips abre una guerra comercial contra los fabricantes de pulseras deportivas

Pide en Estados Unidos la imposición de aranceles o una prohibición de importar estos productos

Philips abre una guerra comercial contra los fabricantes de pulseras deportivas

Los reguladores estadounidenses han abierto una investigación a los fabricantes de pulseras de actividad, como Fitbit o Garmin, ante la denuncia interpuesta por Koninklijke Philips y su filial norteamericana en la que las acusa de acordar los precios de venta de estos dispositivos. Asimismo, la Comisión Internacional de Comercio de EE UU ha informado en un comunicado que también investigará a los fabricantes de estos dispositivos, el californiano Ingram Micro y los chinos Maintek Computer e Inventec Appliances.

La holandesa Philips y su filial norteamericana solicitan, en su demanda, la imposición de unos aranceles o una prohibición de importar estos productos y aseguran que otras compañías han violado las patentes de Philips o han hecho un uso indebido de su propiedad intelectual. 

Las pulseras de actividad son cada vez más populares entre los consumidores, que buscan monitorizar su ejercicio -o la falta de este- así como otra información sobre su salud, como pueden ser las pulsaciones o las calorias consumidas. Enero es además un mes propicio para la adquisición de estos productos al coincidir con el momento en que los propósitos de año nuevo están aún muy recientes. 

Aunque la Comisión de Comercio de EE UU ha acordado poner en marcha esta investigación, afirma que "todavía no ha tomado ninguna decisión sobre el fondo del caso". 

Normas