Bebidas

Schweppes baja ventas pero gana más por un exceso de provisiones

La compañía pagó en 2018 cinco millones menos de lo que provisionó un año antes por un acta de Hacienda

Schweppes baja ventas pero gana más por un exceso de provisiones

Schweppes consiguió en 2018 mantener e incluso mejorar sus beneficios pese a registrar su segundo ejercicio consecutivo de caída de ventas en España. La compañía de bebidas refrescantes finalizó dicho año con un beneficio neto de 13,1 millones, lo que supuso una mejora de casi el 10% respecto al año anterior.

La explicación a este incremento no está en una evolución positiva de su negocio. Las ventas de la filial española de Schweppes cayeron por segundo año consecutivo, un 11% respecto a 2017, hasta los 424,4 millones, según las cuentas que ha depositado en el Registro Mercantil. En concreto, la compañía generó 1.038,6 millones en ventas brutas de bebidas, un 7% menos.

Aplicados a esa cifra los descuentos comerciales que lleva a cabo entre sus clientes, la cifra de negocios se redujo a esos 424,4 millones, la menor cifra registrada desde 2014. En su informe de gestión, la compañía habla de un “año complejo” marcado por una “meteorología adversa durante la primavera”. El beneficio de explotación pasó de 36 millones en 2017 a los 10,3 en el ejercicio siguiente, fruto de esa caída de ventas.

Por ello, la mejora en el beneficio anual hay que buscarlo en la resolución de un acta incoada por la Agencia Tributaria, relativa al periodo 2011 y 2014. En un principio, Schweppes provisionó 25,5 millones en el ejercicio 2017 ante la proximidad del cierre de la inspección.

Finalmente, y según detalla en sus cuentas anuales, las actas definitivas recibidas durante 2018 están por debajo de esa provisión en 5,2 millones, cantidad que ha reconocido como ingresos: 4 como exceso de provisión y 1,2 como exceso de intereses. Por tanto, la multa definitiva de la Agencia Tributaria asciende hasta los 20,3 millones de euros.

Schweppes, perteneciente al grupo japonés Suntory, se encuentra en un “periodo de transición” en sus operaciones en España, como aseguró su consejero delegado, Nicolás Imeneuraet, el pasado mes de octubre. La dueña de marcas como La Casera o Trina descartó entonces una mejora de las ventas para el recién cerrado ejercicio 2019. “Queremos mirar más a largo plazo. Ha habido decisiones en las que se priorizó más el volumen que el valor y es lo que estamos analizando”, aseguró Imeneuraet.

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