Textil

Mango volverá a beneficios este año después de tres ejercicios en pérdidas

Su consejero delegado, Toni Ruiz, anticipa una mejora de las ventas superior al 2% del año pasado

Toni Ruiz, director general de Mango (izq) y Antonio Pascual, director de supply chain de Mango junto a la maqueta del nuevo centro logístico de la compañía.
Toni Ruiz, director general de Mango (izq) y Antonio Pascual, director de supply chain de Mango junto a la maqueta del nuevo centro logístico de la compañía.

Mango recuperará el ansiado camino de la rentabilidad este año. El grupo textil cuenta con cerrar el ejercicio 2019 en beneficios después de tres años seguidos acumulando pérdidas, las últimas de 35 millones de euros, tal y como ha anticipado este miércoles su consejero delegado, Toni Ruiz, que también se ha mostrado satisfecho con la evolución de las ventas hasta ahora.

“Llevábamos varios años en los que bajamos ingresos y los resultados no nos acompañaron. En 2019 las ventas nos van muy bien, esperamos cerrar con un incremento, aunque todavía nos quedan las cinco semanas más importantes del año”, ha apuntado Ruiz. “En lo que queda de año esperamos confirmar lo que entendemos que va a suceder, que es llegar a resultados positivos”, ha añadido. Mango MNG Holding, la sociedad que aglutina todo el negocio del grupo textil, cerró el ejercicio 2018 con unas ventas de 2.233 millones de euros, un ligero incremento del 2%, porcentaje que espera superar este año. Ruiz ha detallado que la semana en curso “es la más importante en ventas” para la compañía, con las ofertas del Black Friday y el Cyber Monday, que se unen a la campaña de Navidad.

Según ha descrito Ruiz, hoy Mango tiene una línea de producto “más atractiva, hemos cambiado nuestro parque de tiendas, que han incrementado un 50% su tamaño, y hemos hecho muchos avances en la transformación digital”, hitos que, a su juicio, resumen “el trabajo que hemos hecho en los últimos tiempos para hacer de Mango una empresa importante para competir en el futuro”.

Reducción de deuda, RFID y nuevo almacén

En ese proceso, la compañía fundada por Isak Andic ha podido reducir su deuda a la mitad en dos años, hasta los 315 millones, con un ratio de 2,5 veces el ebitda a cierre de 2018. El consejero delegado, Toni Ruiz, ha anticipado que a cierre de 2019 ese ratio será más bajo, y que Mango será capaz de repagar toda la deuda “pronto”, aunque a medida que vaya reduciéndose emprenderán inversiones. Tras la anunciada emisión de 200 millones en pagarés, Ruiz ha descartado futuros movimientos como entrar en el mercado de bonos.

Una de las que ya ha confirmado la textil es la ampliación de su nuevo centro logístico de Lliçà de Amunt (Barcelona), que desde este verano ha asumido todos los procesos que antes repartía entre  seis instalaciones. Un almacén de 190.000 metros cuadrados desde el que Mango ya surte a todas sus tiendas del mundo y a los silos dedicados al comercio electrónico. En él ha invertido 230 millones y añadirá otros 35 para sumar 90.000 metros cuadrados adicionales. El objetivo, precisamente, será asumir una mayor carga logística ligada al comercio electrónico, que este año superará el 20% de las ventas totales.

Otro de las claves del futuro de Mango será la instalación de la tecnología RFID, con la que identificará cada prenda a través de radiofrecuencia. Algo en lo que la empresa reconoce retraso respecto a sus rivales, sobre todo con Inditex, que en 2020 tendrá todas las prendas de todas sus marcas identificadas con este sistema. Por el momento, Mango lo tiene instalado en cuatro tiendas y en 2020 llegará a 20, para tenerlo plenamente instalado dentro de tres años. “En 2020 necesitamos darle un impulso, aunque no tenemos una cifra de inversión definida para el proceso”, Antonio Pascual, director global de cadena de suministro de la empresa.

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