Alimentación

El consejero delegado de Calidad Pascual abandona la empresa

En su sustitución crea dos unidades de negocio, la de bebidas y la de lácteos, para la que ha fichado a Víctor Córdoba

José Luís Sáiz, hasta ahora consejero delegado de Calidad Pascual
José Luís Sáiz, hasta ahora consejero delegado de Calidad Pascual

El consejero delegado-director general de Calidad Pascual, José Luis Saiz, ha abandonado la compañía de bebidas para "emprender un nuevo camino profesional", según ha confirmado la empresa en un comunicado, después de más de tres años en el cargo. Esta ha destacado que en ese periodo Saiz ha conseguido "el crecimiento de los negocios" y "sentar unas sólidas bases para la consecución de nuevos retos".

Ante su salida, la compañía que preside Tomás Pascual ha creado una nueva estructura corporativa que divide el negocio en dos unidades diferenciadas: la de lácteos, que aglutina las marcas Pascual, Vivesoy y la división de batidos; y la de bebidas, donde entran Bezoya, Bifrutas y Mocay. Para la primera, Calidad Pascual ha nombrado como director general a Víctor Córdoba, que en los últimos diez años ha desarrollado su labor profesional en SIG Combibloc, proveedor líder de soluciones para envases asépticos, siendo su director general para Francia e Iberia en la última etapa. Antes también ocupó puestos de responsabilidad en Smurfit Kappa, proveedor líder de embalajes de cartón ondulado, llegando a ostentar el cargo de General Manager.

Al frente del negocio de bebidas se sitúa Javier Ribera, hasta ahora director de hostelería y distribución capilar de Calidad Pascual.

La compañía ha enmarcado estos movimientos dentro de la estrategia 2020-2023, "cuyo objetivo es dar continuidad a los buenos resultados del último ejercicio y seguir avanzando en una gestión sostenible y rentable", ha destacado esta en un comunicado. La creación de dos direcciones generales, en lugar de conservar la estructura que mantenía hasta hoy, se debe al interés de la empresa por potenciar el crecimiento de ambas divisiones.

Esta se encuentra en el año de su 50 aniversario. En 2018 registró un beneficio de 11,9 millones de euros, una mejora del 14% respecto al cosechado en 2017. Fue la ganancia más elevada desde el año 2011. Sus ingresos alcanzaron los 690 millones, un 3% más. Alrededor del 5% de la facturación la generó fuera de España. La principal categoría de negocio para Pascual son los productos lácteos, con una facturación de 440 millones, mientras que el resto de bebidas cayeron un 13% hasta  56,4 millones. Los derivados del huevo crecieron un 33% hasta 56 millones.

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