Ana Botín anuncia su entrada en la junta directiva de filial de Santander en EE UU

El principal reto en el país consiste en hacer que "un banco regional" sea "competitivo"

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La presidenta de Banco Santander, Ana Botín.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, anunció este lunes en Nueva York que va a entrar en la junta directiva de la filial estadounidense de la entidad y lo consideró una "señal" de la importancia de este mercado, donde el banco "no es tan pequeño" y "verdaderamente puede añadir valor".

"Cuando me reunía con los inversores, me preguntaban: '¿Por qué estás en Estados Unidos? Deberías vender el negocio en EE UU'. Quiero anunciar que voy a entrar en la junta directiva del banco en EE UU, como una señal", dijo Botín en el Economic Club of New York, donde protagonizó una entrevista.

"Creo verdaderamente que podemos añadir valor en este país. Sabemos que somos pequeños, pero los números muestran que no somos tan pequeños: tenemos 144 millones de clientes a nivel global, y eso es el doble que el segundo banco más grande de este país", indicó la ejecutiva, que también apuntó al volumen de inversiones.

En una nota de prensa, Santander confirmó el anuncio, que está sujeto a la aprobación de las autoridades, y resaltó que el beneficio atribuido de Santander USA al grupo bancario se ha incrementado más del 60% entre 2016 y 2018, hasta 651.000 millones de dólares.

Botín sostuvo en Nueva York que el principal reto en EE UU consiste ahora en hacer que "un banco regional" sea "competitivo", por lo que apuntó a la tecnología como clave para lograr que la "escala" del Santander beneficie a sus clientes en diferentes puntos del país.

En ese sentido, destacó la inversión de 5.000 millones de euros anuales en tecnología que hace el banco globalmente, y que situaría al Santander "como el tercer o cuarto banco más grande en cuanto a tamaño de inversión en tecnologías de la información" en EE UU.

Botín explicó que Santander está desarrollando "conjuntamente" con sus diferentes filiales una aplicación móvil que se convertirá en un "producto básico", destinando entre 60 y 70 millones de euros a nivel global, algo que, aseguró, no había hecho hasta ahora. 

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