Tribuna

Vigilen al consumidor americano

La guerra comercial amenaza la economía si se ponen en marcha las medidas anunciadas

Nuestro relato sobre la economía estadounidense es relativamente simple: de momento, mientras el sector de la economía liderado por las exportaciones está sufriendo y la inversión en general se ve dañada por la inminente incertidumbre, con la guerra comercial liderando el ranking de riesgos, los sectores dominados por la demanda doméstica, más protegidos, continúan creciendo a un ritmo decente. Dado que este último sector es más dominante en la economía estadounidense que en otras economías avanzadas, en términos agregados las condiciones cíclicas en EE UU no son todavía consistentes con una fuerte desaceleración, especialmente cuando está llegando apoyo desde una política monetaria más acomodaticia. Pero si el shock del sector externo empieza a filtrarse en la economía doméstica, el panorama se deteriorará significativamente.

Es por eso por lo que es tan crucial resolver la guerra comercial lo más pronto posible. Por ahora, la subida de tarifas no ha subido demasiado el coste de los insumos. Esto podría cambiar a finales de año si, en ausencia de progresos en las conversaciones con China, las tarifas suspendidas hasta ahora se implementan, en esta ocasión, golpeando directamente los bienes de consumo.

Otro riesgo que hay que tener en mente, sin embargo, es que los consumidores americanos se vuelvan más cautelosos incluso antes de que la guerra comercial les afecte de verdad. Bajo este foco, la última serie de datos estadounidenses resulta ciertamente interesante. Las nuevas órdenes de bienes de capital no defensivos excluyendo aviones- uno de los mejores indicadores de la inversión corporativa en EE UU- resultaron decepcionantes de nuevo en agosto, cayendo un 0,2% en tasa intermensual (el mercado estaba esperando una estabilización en las cifras) con julio siendo revisado a la baja desde un 0,2% a cero. Esto sigue siendo una tendencia preocupante. De hecho, para evitar distorsiones, mirando a la evolución interanual a lo largo de meses. De acuerdo con esa medición, las nuevas órdenes están ahora en territorio negativo por primera desde comienzos de 2017. Mientras tanto, el foco del mercado ha estado recientemente en los decepcionantes datos del consumo de los hogares, que creció en agosto un 0,1% (se esperaba un 0,2%), con una revisión a la baja también de los datos de julio.

Pero siempre es peligroso extraer demasiadas conclusiones de un solo dato y, en el caso de la debilidad de los consumidores, la reciente debilidad no es parte de una tendencia. Usando la misma aproximación en base interanual durante meses, conserva todavía el ritmo de crecimiento del 2,5% observado desde comienzos de año. Pero necesitamos vigilar muy de cerca esta variable en los próximos meses. En esta etapa, el consumidor estadounidense es uno de los escasos motores operativos de la economía mundial. Si empieza a renquear, no hay una alternativa obvia y hablar de “un respiro a mitad de ciclo” empezará a sonar crecientemente fuera de la realidad.

Gilles Möec, AXA Group Chief Economist, AXA Investment Managers.

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