El reparto a domicilio dispara los accidentes de tráfico laborales

Los siniestros de tráfico están detras de casi la mitad de los fallecidos durante su jornada de trabajo o en los desplazamientos entre su puesto y su domicilio

accidentes laborales
Dos repartidores de Uber Eats.

La siniestralidad laboral aumenta siempre que el empleo crece. Eso es lo habitual. De hecho, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Trabajo, solo en el primer trimestre de este año se han producido casi 321.000 accidentes laborales con baja durante la jornada de trabajo, un 5,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Así, estos siniestros han crecido el doble de lo que avanzó el empleo en este periodo. Lo que no es tan habitual es que el sector hostelero pase a encabezar los accidentes laborales de tráfico, adelantando incluso al sector del transporte.

Esta es una de las principales conclusiones del I Observatorio de la siniestralidad vial laboral de España, creado por la mutua colaboradora de la Seguridad Social Asepeyo y la Fundación CNAE. Los primeros resultados de este trabajo, presentados hoy, indican que el pasado año, el 13,4% de los accidentes laborales en España fueron de tráfico y aumentaron un 5%, en línea con el resto de la siniestralidad.

Pero el dato más llamativo es el que muestra que casi la mitad de los fallecidos en un accidente laboral en 2018 (el 45%) , murió por un siniestro de tráfico, ya fuera durante la jornada o in itínere (en el trayecto de ida o vuelta del trabajo).

Este porcentaje de accidentes laborales mortales de tráfico difiere algo al del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), que lo sitúa en un 36%, según ha detallado Servimedia a través del informe anual de este organismo del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Hecha esta precisión, las cifras de este observatorio añaden que estos accidentes laborales de tráfico mortales se han disparado un 10% respecto al año anterior. Señalan igualmente, que el sector de la hostelería es el que cuenta con un mayor índice de incidencia (trabajadores accidentados por siniestros de coche cada 100.000 ocupados). En concreto, los expertos hablaban hoy de alrededor de 530 accidentados de la hostelería durante su jornada de trabajo por cada 100.000 trabajadores frente a 400 en el caso de los transportistas. La incidencia media de los accidentes de tráfico durante la jornada es de 352 siniestrados por cada 100.000 trabajadores.

“Vemos incrementos de la siniestralidad en la hostelería de entre el 5% y el 7% –superiores a la media– por el aumento de las empresas de reparto de comida a domicilio”, ha desvelado hoy Constantino Perea.

Es más, otra de las cuestiones que reflejan un mayor impacto de estas plataformas de reparto en el aumento de la siniestralidad laboral vial es la creciente presencia de los vehículos de dos ruedas (motos, bicis y patinetes) en los siniestros que se producen durante la jornada laboral o en los trayectos de ida o vuelta al trabajo. La implicación de estos vehículos se produce ya en el 27% de los accidentes laborales de tráfico durante la jornada y en el 18% de los desplazamientos al puesto de trabajo o al domicilio.

“Las motocicletas nos preocupan mucho”, coincidió ayer el director del Observatorio Nacional de Seguridad Víal de la Dirección General de Tráfico (DGT), Álvaro Gómez, quien también ha participado en la presentación de este trabajo.

Si bien, entre los sectores que tienen más accidentes laborales de tráfico, el de la restauración lidera los siniestros durante los trayectos y los transportistas los que se producen durante la jornada. Además, los siniestros de tráfico están también detrás del 40% de los accidentes laborales muy graves del pasado año; del 26% de los graves; y del 13% de los leves. Así, la mitad de las incapacidades permanentes (grandes inválidos para toda profesión y necesidad de asistencia para la vida diaria) causadas el pasado año por un accidente laboral fueron causadas por un siniestro de tráfico.

Otra muestra de la gravedad de estos accidentes es también que suponen más días de baja: entre 34 y 37 días de media frente a los 28,8 promedios del resto de siniestros laborales.

 

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