Las aerolíneas moderan su oferta para el invierno del Brexit y el vacío de Thomas Cook

ALA confía en una subida del 1% en asientos y que las compañías ocupen a medio plazo las 650.000 plazas que la británica tenía previstas hasta marzo

Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA)
Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA)

El sector aéreo, a través de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), ha lanzado esta mañana una llamada de atención a las administraciones y demás implicados en el transporte y turismo en España ante la cruda temporada de invierno que acaba de arrancar. Se trata de amortiguar los efectos del inminente Brexit y del hundimiento del turoperador británico Thomas Cook. Para ALA es el momento de que todos los agentes "avancen en la misma dirección".

La compañía quebrada tenía prevista la oferta de 650.000 plazas hacia o desde España para la nueva campaña que comienza ahora. Desde ALA se estima que los efectos de la desaparición de este importante jugador serán perceptibles a muy corto plazo, pero también se confía en que "a medio plazo el tráfico se estabilice con más aerolíneas cubriendo la capacidad de la antigua compañía", ha observado en rueda de prensa el presidente del colectivo empresarial, Javier Gándara.

Entre marzo y agosto el tráfico ha sido de 154 millones de viajeros hacia o desde España, con un incremento del 4,7% respecto al mismo periodo de 2018

Dos de los grandes grupos del sector, IAG y Norwegian, movieron ficha la semana pasada. Willie Walsh, CEO del holding que engloba a Iberia, British, Vueling, Aer Lingus y Level, reveló ante inversores y analistas su interés por los slots de Thomas Cook en el aeropuerto londinense de Gatwick. Norwegian, por su parte, se ha replanteado los ajustes de producción para este invierno y seguirá apostando por destinos turísticos que la firma quebrada ha abandonado súbitamente.

A estos dos grandes asuntos, Brexit y hundimiento de Thomas Cook, se suma la incertidumbre socioeconómica, ante lo que las aerolíneas con actividad en España han moderado sus expectativas de crecimiento este invierno.

Desde ALA, que representa a 80 aerolíneas y, entre ellas, a nueve de las diez con más tráfico en este país, se calcula que entre marzo y agosto el tráfico ha sido de 154 millones de viajeros hacia o desde España, con un incremento del 4,7% respecto al mismo periodo de 2018. Pese al buen comportamiento del transporte aéreo en el verano, el aumento en la oferta de plazas ya para el invierno se reduce a un 1%.

Esa raquítica subida prevista incluye las 650.000 plazas de Thomas Cook. De no reaccionar la competencia, ocupando los huecos que ha dejado la principal aerolínea del turoperador, la oferta permanecerá plana.

Reivindicación de un espacio aéreo más flexible

La dirección de ALA ha hecho esta mañana hincapié en la necesidad de apostar "firmemente" por el uso flexible del espacio aéreo español "mediante una mejor coordinación entre aviación civil y militar, y dar un nuevo paso en la liberalización de torres de control, añadiendo nuevas torres a las que ya están siendo operados con éxito por compañías privadas", ha reclamado Gándara.

Otras peticiones escuchadas esta mañana y que se vienen repitiendo en los actos públicos de la asociación son la del refuerzo de los centros de control aéreo y la adaptación lo más eficaz posible de la gestión del tráfico a la meteorología, imprevisible especialmente en el área del Mediterráneo.

Desde ALA se ha puesto en valor la mejora en los ratios de puntualidad de los dos grandes aeropuertos de la red de Aena: Barajas sube a un 74%, situándose por encima de la media de los 20 grandes aeropuertos europeos, y El Prat mejora cinco puntos porcentuales y se coloca en el 61%. Respecto a estos dos fenómenos de fuerte influencia, pero ajenos a la gestión de las compañías, ALA afirma que los retrasos por la meteorología se han reducido un 26% este verano mientras los relacionados con la gestión del tráfico aéreo han subido un 10%.

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