El fundador de WeWork renunciará a su puesto de CEO para salvar la salida a Bolsa

Adam Neumann pasará a ocupar la presidencia no ejecutiva por la presión de algunos accionistas

Adam Neumann.
Adam Neumann.

El fundador de WeWork, Adam Neumman, ha acordado renunciar a su puesto como consejero delegado de la inmobiliaria especializada en espacios de coworking ante la presión de varios inversores. El empresario estadounidense de origen israelí pasará a ocupar la presidencia no ejecutiva, informa este martes Reuters citando fuentes conocedoras del pacto. La compañía se encuentra en pleno intento de salir a Bolsa en Nueva York, en un operación que se ha ido complicando en las últimas semanas ante las dudas sobre el negocio de la compañía, las transacciones realizadas por el propio Neumann y las pérdidas crecientes de la compañía.

La decisión ha sido tomada por el consejo de administración de la compañía, por petición de los principales accionistas como la tecnológica japonesa Softbank y la firma de capital riesgo  Benchmark Capital y la china Hony Capital. Estos miembros del órgano de gobierno de la compañía han conseguido mayoría para forzar a Neumann a tomar la decisión.

Artie Minson, actual director financiero de la empresa, y Sebastian Gunningham, vicepresidente, actuarán ambos como consejeros delegados interinos hasta que haya un reemplazo para Neumann.

Ya desde el domingo había presiones para que Neumann renunciara. The Wall Street Journal publicó que miembros del consejo de administración de WeWork, incluidos representantes Softbank, su mayor accionista, maniobraban para cesar al consejero delegado.

Estos movimientos tendrían su origen en la fallida salida a Bolsa de la firma, retrasada después de reducir su valoración de 42.700 millones de dólares a principios de año a 11.000. Unas dudas provocadas también por la nula rentabilidad de su negocio. La empresa ha perdido 810 millones de euros en su último año, y 3.000 en los últimos tres. El folleto de su salida a Bolsa no terminaba de aclarar la rentabilidad del modelo de negocio de alquilar grandes espacios de oficinas y realquilarlo, ya acondicionado, a empresas de menor tamaño y con mayor rotación.

Su modelo de gobierno corporativo también plantea dudas. El fundador, Adam Neumann, tiene preferencia en derechos de voto (sus acciones valen 20 veces más que las normales), y ha cerrado operaciones millonarias con la empresa, como venderle derechos intelectuales por varios millones de dólare. Además, la colocación en Bolsa estaba condicionada por una compleja estructura accionarial.

El retraso de la operación de salida a Bolsa impacta de forma directa en su financiación, ya que WeWork necesita captar 3.000 millones antes de fin de año para cumplir los términos de una refinanciación firmada por 6.000 millones. En caso de que no cumpla estas condiciones, necesitará fuentes alternativas de financiación.

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