Renta fija

La brecha entre la deuda de Italia y España se desploma a mínimos de 16 meses

El diferencial cae a 64 puntos básicos desde los 200 que marcó en mayo

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El riesgo político en Italia ha dejado de ser una preocupación galopante y los inversores no han dudado en ponerlo en precio. Esto sumado al anuncio del BCE de que empezará a comprar bonos por importe de 20.000 millones a partir de noviembre sin fecha de finalización ha permitido a la rentabilidad de la deuda italiana tomarse un respiro. El rendimiento de su bono a diez años ha caído del 2,68% que marcaba tras la victoria de la formación de extremaderecha, la Liga, en las elecciones europeas al 0,89% de ayer.

El efecto de esta relajación ha sido doble. Por un lado, el diferencial con la deuda italiana se ha estrechado desde los 287 puntos básicos que marcaba a finales de mayo a los 139 puntos actuales. El descenso también queda patente en la brecha que mantiene con la deuda española que ha pasado de los 197 puntos, máximos de noviembre y niveles propios de la crisis, a los 64 registrados la última sesión, cota de mayo de 2018. Mientras en Italia la estabilidad de su Ejecutivo parece convencer a los inversores, que ven cómo se aleja un Italbrexit, en España el panorama político se torna más incierto. La incapacidad de los partidos políticos para alcanzar un acuerdo de formación de Gobierno lleva al país a sus cuartas elecciones en cuatro años.

Más allá del despilfarro económico que supone la nueva convocatoria electoral, los inversores miran con recelo la parálisis política de España. UBS señala en un informe que además de suponer un freno a la senda reformista que ayude a impulsar la economía, la recuperación de la Bolsa española se verá retrasada.

Cristina Gavín, responsable de renta fija de Ibercaja Gestión, apunta que un Gobierno en funciones contribuirá a la ralentización de la economía –cuyo crecimiento en el primer semestre ha sido recortado por el INE esta semana frente a lo previsto al anteriormente–.

La experta afirma que si bien la situación italiana ha mejorado con un Ejecutivo proclive a unas cuentas públicas más razonables, todavía tiene que superar importantes obstáculos. El primero de ellos llegará este otoño cuando negocie de los presupuestos 2020. El pasado ejercicio, el Gobierno de la Liga y 5 Estrellas mantuvo un duro enfrentamiento con Bruselas a cuenta del déficit, lo que llevó al diferencial con España a rozar los 200 puntos básicos, algo que no sucedía desde la crisis de deuda de 2012.

Gavín no descarta que la volatilidad de la deuda italiana vuelva a aparecer, pero con el BCE comprando deuda prevé cierta estabilidad y espera que el diferencia con España se mueva entre los 50 y los 95 puntos básicos.

Javier Ferrer, director de deuda pública de Ahorro Corporación, señala que si bien la estabilidad política en Roma ha aumentado, el Gobierno sigue siendo débil. El experto apunta a Mario Draghi como el responsable de la reducción de la brecha con España y Alemania. “Con la nueva medida del BCE el mercado solo tiene una directriz, comprar y no estar corto de posiciones. Italia por tamaño de mercado y su importancia en Europa, va a ser uno de los grandes demandados. Su elevada liquidez y la mejor rentabilidad que otros periféricos (el español a diez años cotiza en el 0,25%) le convierte en objetivo de los inversores en un escenario de tipos cero”, sentencia.

Resultado mixto en la subasta del Tesoro español

Dos días después de que se rompieran las negociaciones entre el PSOE y el resto de formaciones políticas el Tesoro se enfrentó ayer a su primera subasta de deuda a medio y largo plazo y el resultado cosechado en la emisión fue mixto: con menores intereses en las referencias a tres y 15 años y ligeramente superiores en la deuda a 10. En total España vendió 3.970 millones.

En títulos a tres años se colocaron 1.200 millones con interés del -0,452% frente al -0,448% de la puja anterior. En deuda a 10 años se emitieron 1.080 millones al 0,222%, desde el 0,190% de la pasada subasta y en obligaciones a 15 805 con un interés del 0,658%, menor que el 0,890% previo.

Esto se completo con la emisión en obligaciones a 30 años, con una vida residual de 13, para las que se adjudicaron 885 millones con un rendimiento del 0,37%, por debajo del 0,608% anterior.

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