La banca espera que la morosidad se sitúe al cierre de año a niveles de hace una década

Ahora la tasa es del 5,35% y el sector prevé cerrar el ejercicio por debajo del 5%, mientras que el BCE endurece la norma sobre provisiones

Fachada del Banco de España
Fachada del Banco de España

La morosidad ha dejado de quitar el sueño a las entidades financieras en los últimos ejercicios. El retroceso de la mora en junio aleja a este indicador a más de ocho puntos de su máximo histórico, el 13,61%, que alcanzó en diciembre de 2013, en plena crisis económica y financiera, con un saldo de créditos impagados de 197.045 millones de euros.

Desde junio de 2014 la tasa de créditos impagados de promotores (el gran escalabro del sector) de la banca española ha ido descendiendo, al pasar de sumar el 38,04% del conjunto del crédito en marzo de 2015 a alcanzar justo cuatro años después (marzo del presente ejercicio) el 8,67%. La morosidad del crédito hipotecario también ha experimentado un descenso en los últimos años al pasar de una tasa del 6,28% en marzo de 2014, la más alta experimentada, al 3,98% registrada en marzo de este año.

En conjunto, la morosidad de la banca que opera en España ha descendido en junio hasta el 5,35% desde el 5,64% del mes anterior, lo que la sitúa en su nivel más bajo desde junio de 2010 debido a una nueva reducción de los créditos dudosos y al aumento del saldo crediticio total, según los datos provisionales del Banco de España.

Las previsiones internas de la banca apuntan, de hecho, a un continuo descenso para llegar al cierre del año con un porcentaje de créditos dudosos por debajo del 5%, nivel que no se alcanzaba desde octubre de 2009, cuando la tasa de morosidad se elevaba al 4,99%. Fue ese año, precisamente, cuando también se pasó del 3,8% de tasa de mora en enero al 4,13% un mes después para cerrar el ejercicio 2009 al 5,07%.

Los créditos impagados bajaron en junio en cerca de 3.000 millones respecto al mes anterior, el 4,3%, hasta 65.007 millones, la cantidad más baja desde diciembre de 2008. El crédito total concedido a familias y empresas creció en más de 12.000 millones sobre mayo, el 1,01% y se situó en 1,215 billones, nivel similar al registrado en octubre de 2018.

La evolución interanual -junio pasado respecto al mismo mes de 2018- de la mora muestra una caída de 1,04 puntos porcentuales, ya que entonces se situaba en el 6,39 %. El año pasado el saldo crediticio ascendía a 1,23 billones (por lo que baja el 1,2% interanual) y los créditos dudosos a 78.611 millones (cae el 17,3 % interanual). En el transcurso del año, la morosidad se ha reducido casi medio punto porcentual, ya que terminaba 2018 en el 5,81 %.

Pese al continuo descenso de la morosidad, los supervisores insisten en que la banca acelere este descenso de impagados.

El Banco Central Europeo (BCE) sigue presionando pese a los últimos avances. El supervisor europeo atribuye la máxima importancia a seguir reduciendo el nivel de préstamos dudosos, resolviéndolos de manera rápida mientras las condiciones económicas sigan siendo favorables. Pretende evitar a toda costa que se puedan repetir episodios como la crisis financiera vivida a partir de 2007 y que ha durado casi una década.

El BCE, de hecho, dio ayer una nueva vuelta de tuerca a la normativa sobre provisiones para préstamos dudosos nuevos. Anunció el endurecimiento de una normativa que afecta principalmente a créditos concedidos antes del 26 de abril de 2019, y entrados en morosidad con posterioridad a esta fecha, a los que se les cambia su tratamiento de provisiones.

Fuentes conocedoras de esta nueva norma y de su influencia en el sector financiero mantienen, no obstante, que no se conocerá su impacto hasta dentro de unos meses. De cualquier forma, explican que para la banca española el impacto será escaso, ya que la regulación nacional sobre morosidad es más exigente que la del resto de Europa. 

 

La presión de los supervisores

Más de medio billón de euros de morosidad. Cuando se creó la Supervisión Bancaria del BCE, en noviembre de 2014, el volumen de préstamos dudosos mantenido por las entidades de crédito significativas se situaba en torno al billón de euros. Dicho volumen se había reducido a casi la mitad a finales de marzo de 2019, situándose en 587.000 millones de euros (ratio de préstamos dudosos del 3,7%).

Crece los impagados de las financieras en España. Pese a que la morosidad ha descendido en general, si se analizan los datos de los establecimientos financieros de crédito (EFC) la morosidad ha crecido al 5,6 %, siete centésimas sobre mayo. Respecto a junio de 2018 baja dos centésimas y sube 0,45 puntos sobre el cierre de 2018.

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