Distribución

Los bonos minoristas de Eroski se hunden tras la refinanciación

El precio de las obligaciones subordinadas del grupo caen entre un 13% y un 35% desde los máximos de marzo

Un establecimiento de Eroski.
Un establecimiento de Eroski.

El grupo de supermercados Eroski logró un gran balón de oxígeno el pasado mes de marzo. Sus cinco principales bancos acreedores rubricaron un acuerdo de refinanciación de los 1.542 millones de euros de deuda. Con este acuerdo, se blindaba el carácter cooperativo de la cadena vasca, que extendía los vencimientos de la deuda hasta 2024.

Pero hay una parte del pasivo de la compañía de distribución, por un total de 489 millones de euros de nominal, que no lo han celebrado. Es la deuda cotizada del grupo, que se vendió a unos 30.000 particulares entre 2002 y 2007. En 2016, después de pedir socorro a la banca y de reestructurar su deuda, propuso cambiar esos títulos por otros con vencimiento en 2028. Acudieron dueños con más del 60%, que sufrieron una quita del 30%.

Así, la deuda cotizada de la empresa queda en los 209 millones de la última emisión más las anteriores en circulación, que suman otros 280 millones de euros. Las obligaciones que colocó entre 2002 y 2004, con un saldo vivo de 142 millones de euros, cerraron el viernes a un precio del 16,2% sobre el nominal. Esto implica una caída del 34,9% respecto a los máximos que alcanzaron en marzo tras conocerse el cierre de la refinanciación.

El precio de las que colocó en 2007 (con un importe en circulación de 138 millones de euros) cae un 29,8% desde el récord de hace cinco meses y el de las que expiran en 2028, un 13,1%.

Los expertos consultados señalan que la baja liquidez de esta deuda y el control que Eroski tiene sobre ella son los factores que explican su comportamiento.

Lo que abona anualmente, ahora entre el 2,39% y 2,89% sobre el importe nominal, son atractivos para la empresa, lo que aleja la posibilidad de su amortización en el caso de la perpetua. Esos intereses suponen una rentabilidad si los títulos se adquieren al precio actual en el entorno del 18%. Una portavoz del grupo destaca la baja liquidez de la deuda y también la buen marcha operativa de la firma. ”Por nuestra parte, seguimos mejorando nuestros resultados de negocio que, junto con la firma del nuevo acuerdo financiero, deben aportar cada día mayor tranquilidad al mercado”, señala.

El pasado 16 de julio, Eroski anunció que había obtenido el visto bueno para el acuerdo de acreedores con el 95,57% de su deuda bancaria. En esencia, las entidades que quedaban por adherirse al plan firmado por los cinco bancos principales en marzo. A cambio de aplazar los vencimientos, Eroski se ha comprometido a realizar determinadas desinversiones no estratégicas y a cumplir con un calendario de repagos de deuda y de mejora del ebitda. Sin embargo, al no lograr la unanimidad de los acreedores, Eroski ha tenido que recurrir a la homologación judicial del acuerdo de refinanciación. La compañía ha conseguido una rebaja sustanciosa en el tipo de interés. Según el informe financiero de 2018, la compañía calcula que esto tendrá un impacto positivo de entre 170 y 185 millones en sus resultados.

Los 1.540 millones de euros de deuda bancaria de Eroski se dividen en dos tramos. Uno de unos 1.000 millones, amortizable, por el que paga el euríbor más un diferencial del 2,5%. El otro es un tramo bullet por unos 540 millones con un tipo de interés máximo del 0,5%.

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