Inmobiliario

Lar España se propone invertir 400 millones para crecer en ladrillo comercial

La socimi dispone de esa potencia de fuego sin tener que ampliar capital

José Luis del Valle, presidente de Lar España.
José Luis del Valle, presidente de Lar España.

Hay diversos tipos de ladrillo: oficinas, viviendas, hoteles, centros comerciales... Lar España, la primera socimi que cotizó en España, en 2014, se ha especializado en este último segmento. Tras vender el resto de los activos, tiene un plan para invertir unos 400 millones hasta 2022 en centros y locales comerciales, según fuentes próximas a la compañía.

El vehículo de inversión inmobiliaria exhibe un historial envidiable, con 14 trimestres consecutivos de crecimiento por encima de la media del sector en sus 15 centros comerciales. En la diana tiene tres tipos de inversiones: los activos pequeños, que son complementarios, como las zonas de ocio de centros comerciales, los proyectos que desarrolla la propia socimi, como el centro Lagoh de Sevilla que se inaugurará en septiembre, y los centros comerciales en operaciones.

Un potencial del 51% frente al valor de los activos

Evolución. Lar España salió a Bolsa hace más de cinco años a 10 euros por acción, y el viernes cerró a 6,98. Se ha visto dañada por la espiral bajista de la percepción sobre las perspectivas del comercio minorista tradicional. En el informe del primer semestre la socimi revela que el valor neto de sus activos por acción se sitúa en 10,53 euros. Es decir, debería subir casi un 51% para alcanzar esa valoración. Es, de lejos, la socimi de la Bolsa española –sin incluir al MAB, por tanto– que cotiza con más descuento. Merlin debería subir un 24% y Colonial, un 2%. Lar España ha desarrollado una estrategia para sacar partido de la tecnología, con una suerte de retrato robot del comprador que entra en sus centros, y con una posición fuerte en ocio y en grandes marcas.

El radar de Lar España se centra en Andalucía, excluyendo la Costa del Sol, y en el norte de España. Los activos en operación deben cumplir una serie de requisitos, entre ellos contar con un área de influencia de al menos 250.000 habitantes y estar emplazados en una zona de mayor renta per cápita o clave para el turismo.

Lar España cuenta con capacidad para acometer esas inversiones sin necesidad de acudir al mercado. Después de dos ampliaciones de capital en los veranos de 2015 y 2016 ejecutadas a un precio por acción inferior al valor neto de los activos, fuentes cercanas a la socimi afirman haber aprendido la lección. Esas operaciones levantaron ampollas en algunos de sus accionistas, como la gestora Metagestión, que criticó el precio y expuso que, en última instancia, suponían incentivos para los gestores.

La liquidez de 158 millones a cierre de junio y la capacidad de endeudamiento adicional otorgan a la firma un notable margen de maniobra para invertir. La deuda neta de Lar España representa el 33% del valor de sus activos brutos, cuando el umbral crítico está en el 50%. Sus rivales españolas están más endeudadas: el nivel de Merlin es del 41% y el de Colonial, del 37,9%.

En la socimi defienden que es buen momento para comprar, gracias a que varios inversores institucionales y family office quieren hacer caja. Eso sí, cada nuevo activo adquirido debe igualar o superar la rentabilidad de su cartera actual.

La firma, con unos activos valorados en 1.462 millones, revela que estos le dan una rentabilidad del 5,8% a cierre de junio. Los centros comerciales en operación, con alrededor de un 5%, contrastan con los de construcción propia, cuyo rendimiento se dispara a una franja entre el 8% y el 9%. Con todo, esta fórmula no será empleada de forma recurrente, puesto que los gestores prefieren una estrategia más conservadora.

La socimi pagó el pasado 26 de mayo un dividendo de 0,8 euros por acción, lo que implica una rentabilidad del 11,4% para el cierre del viernes. Su objetivo es situarla en un 5% respecto al valor de los activos y hacer pagos extraordinarios en función de las desinversiones.

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