¿Es el proyecto de Norman Foster el mejor para el Bellas Artes de Bilbao?

El arquitecto británico es el ganador del concurso para reformar la pinacoteca vasca, pero hay otras cinco propuestas arquitectónicas finalistas que merece la pena conocer. Se podrán visitar, de forma gratuita en la sala BBK del museo, hasta el 6 de octubre

  • El proyecto ganador 'Agravitas', presentado por el estudio británico Foster + Partners y el vasco Luis María Uriarte, contará con un presupuesto máximo de 18.6 millones de euros. La idea conductora de la propuesta es recuperar el protagonismo del edificio de 1945, restableciendo su entrada original. Sobre las instalaciones existentes se proyecta un espacio de dimensiones únicas que, de forma respetuosa, asienta sobre los edificios de 1945 y 1970, dotando al museo de 2.000 metros cuadrados de nuevas galerías en una única planta diáfana y flexible. Una galería óptima para cualquier comisario de arte. La nueva intervención convierte la Plaza Arriaga en el nuevo corazón del eje vertebrador del museo, bañado por la luz del óculo que atraviesa la nueva galería, y se unificarán todas las cotas de la planta baja para dotar al museo de un plano accesible y de fácil orientación. La intervención propuesta se caracteriza por una nueva pieza estriada para potenciar su esbeltez con un reducido número de apoyos que se ubican alejados de la huella de los edificios existentes.
    1El proyecto ganador 'Agravitas', presentado por el estudio británico Foster + Partners y el vasco Luis María Uriarte, contará con un presupuesto máximo de 18.6 millones de euros. La idea conductora de la propuesta es recuperar el protagonismo del edificio de 1945, restableciendo su entrada original. Sobre las instalaciones existentes se proyecta un espacio de dimensiones únicas que, de forma respetuosa, asienta sobre los edificios de 1945 y 1970, dotando al museo de 2.000 metros cuadrados de nuevas galerías en una única planta diáfana y flexible. Una galería óptima para cualquier comisario de arte. La nueva intervención convierte la Plaza Arriaga en el nuevo corazón del eje vertebrador del museo, bañado por la luz del óculo que atraviesa la nueva galería, y se unificarán todas las cotas de la planta baja para dotar al museo de un plano accesible y de fácil orientación. La intervención propuesta se caracteriza por una nueva pieza estriada para potenciar su esbeltez con un reducido número de apoyos que se ubican alejados de la huella de los edificios existentes.
  • 'Bikoitz' fue la propuesta presentada por Nieto Sobejano Arquitectos, que consistía en crear dos plantas entre los dos edificios del museo. La propuesta se adapta e incorpora con naturalidad una nueva pieza que se añade a la heterogénea suma de intervenciones. Un volumen cúbico se eleva sobre el terreno ocupando el espacio vacío entre los dos edificios. Un único material –el hormigón– unifica la actuación en contraste con los edificios ya existentes. Como si de un vaciado escultórico se tratase, una secuencia de espacios escalonados lo atraviesa diagonalmente estableciendo un contrapunto al eje longitudinal de circulación en planta baja. Casi toda la nueva construcción se concentra en el espacio vacante entre los dos edificios existentes, lo que simplifica notablemente la ejecución de las obras posibilitando el funcionamiento parcial del museo. El volumen exterior de hormigón con pigmentos negros y textura irregular establece un contraste con los luminosos espacios interiores de hormigón blanco. La paleta de materiales se completa con solados de terrazo continuo en las áreas públicas de circulación y pavimentos de madera en salas de exposiciones y salón de actos.
    2'Bikoitz' fue la propuesta presentada por Nieto Sobejano Arquitectos, que consistía en crear dos plantas entre los dos edificios del museo. La propuesta se adapta e incorpora con naturalidad una nueva pieza que se añade a la heterogénea suma de intervenciones. Un volumen cúbico se eleva sobre el terreno ocupando el espacio vacío entre los dos edificios. Un único material –el hormigón– unifica la actuación en contraste con los edificios ya existentes. Como si de un vaciado escultórico se tratase, una secuencia de espacios escalonados lo atraviesa diagonalmente estableciendo un contrapunto al eje longitudinal de circulación en planta baja. Casi toda la nueva construcción se concentra en el espacio vacante entre los dos edificios existentes, lo que simplifica notablemente la ejecución de las obras posibilitando el funcionamiento parcial del museo. El volumen exterior de hormigón con pigmentos negros y textura irregular establece un contraste con los luminosos espacios interiores de hormigón blanco. La paleta de materiales se completa con solados de terrazo continuo en las áreas públicas de circulación y pavimentos de madera en salas de exposiciones y salón de actos.
  • El proyecto propuesto por el equipo 'Botxo', formado por UTE BIG, AZAB y Proskene, plantea las necesarias reconfiguraciones del programa simplemente modificando el paisaje circundante. El nuevo paisaje alrededor de los edificios actuales se eleva para crear las conexiones a los edificios existentes sin cambios bruscos de nivel, para permitir el paso de luz natural y de las vistas a los espacios bajo este nuevo paisaje. Una única superficie ondulante, hecha de piedra y madera –arquitectura y paisaje– que se envuelve alrededor de los edificios existentes para reactivar la entrada principal frente a la ciudad y enmarcar su fachada a ambos lados gracias a su perfil ondulante. Una vez que el nuevo paisaje gira alrededor del museo, su superficie se dobla de dentro hacia afuera para proporcionar un nuevo techo en la Plaza Arriaga, transformando la plaza en el nuevo vestíbulo central del Museo de Bellas Artes. Bajo este punto se genera un nuevo foro central para el museo y sobre ella, un nuevo foro público para la ciudad.
    3El proyecto propuesto por el equipo 'Botxo', formado por UTE BIG, AZAB y Proskene, plantea las necesarias reconfiguraciones del programa simplemente modificando el paisaje circundante. El nuevo paisaje alrededor de los edificios actuales se eleva para crear las conexiones a los edificios existentes sin cambios bruscos de nivel, para permitir el paso de luz natural y de las vistas a los espacios bajo este nuevo paisaje. Una única superficie ondulante, hecha de piedra y madera –arquitectura y paisaje– que se envuelve alrededor de los edificios existentes para reactivar la entrada principal frente a la ciudad y enmarcar su fachada a ambos lados gracias a su perfil ondulante. Una vez que el nuevo paisaje gira alrededor del museo, su superficie se dobla de dentro hacia afuera para proporcionar un nuevo techo en la Plaza Arriaga, transformando la plaza en el nuevo vestíbulo central del Museo de Bellas Artes. Bajo este punto se genera un nuevo foro central para el museo y sobre ella, un nuevo foro público para la ciudad.
  • La propuesta 'Efecto Mariposa', de Snøhetta Oslo y Foraster Arquitectos, sugiere entender el futuro del museo desde el valor de su pasado. Recuperar la majestuosidad de una entrada central y clara que invita a descubrir su interior. El cambio más visible se produce en la Plaza Arriaga. El nuevo edificio ocupa la plaza creando un “patio cubierto” que aloja en su parte central, bajo un lucernario, el nuevo gran vestíbulo al que se abrirá la recuperada galería de columnas tras retirar los postizos acristalamientos actuales. La circulación de todo el complejo museístico se reorganiza concentrándola principalmente en este volumen central, con una escalera monumental contemporánea y conexiones en forma de puente que unen los diferentes espacios expositivos de los tres volúmenes edificados. El ladrillo como material se ha elegido haciendo honor a la arquitectura existente y a su tonalidad cálida. Un material flexible, tradicional y contemporáneo a un tiempo.
    4La propuesta 'Efecto Mariposa', de Snøhetta Oslo y Foraster Arquitectos, sugiere entender el futuro del museo desde el valor de su pasado. Recuperar la majestuosidad de una entrada central y clara que invita a descubrir su interior. El cambio más visible se produce en la Plaza Arriaga. El nuevo edificio ocupa la plaza creando un “patio cubierto” que aloja en su parte central, bajo un lucernario, el nuevo gran vestíbulo al que se abrirá la recuperada galería de columnas tras retirar los postizos acristalamientos actuales. La circulación de todo el complejo museístico se reorganiza concentrándola principalmente en este volumen central, con una escalera monumental contemporánea y conexiones en forma de puente que unen los diferentes espacios expositivos de los tres volúmenes edificados. El ladrillo como material se ha elegido haciendo honor a la arquitectura existente y a su tonalidad cálida. Un material flexible, tradicional y contemporáneo a un tiempo.
  • El proyecto del equipo vasco SANAA+ IA+B, 'Parke Ederren', pretendía recuperar el protagonismo de la volumetría original, redibujando su contorno e incorporando el programa de extensión mediante elementos flotantes que permiten conectar las volumetrías existentes, cerrando las circulaciones y sin ocasionar retornos innecesarios. Las nuevas piezas arquitectónicas se elevan, sin llegar a sobrepasar la rasante actual, para evitar la alteración del espacio público en planta baja. El conjunto de la ampliación se aligera con la utilización de materiales transparentes y pieles reflectantes que permitan atrapar el verde circundante y llevar la nítida luminosidad de los patios al interior de las galerías y espacios del Museo. En la cubierta, una amplia terraza con zonas ajardinadas y suficiente espacio para organizar eventos y exposiciones temporales al aire libre otorga unas vistas excepcionales sobre la cúpula verde del parque de Doña Casilda. Introduciendo elementos simbólicos como la propuesta artística que se incorpora en su cara Este, mirando al Ensanche, el museo alcanza una nueva escala arquitectónica y una imagen contemporánea y reconocible.
    5El proyecto del equipo vasco SANAA+ IA+B, 'Parke Ederren', pretendía recuperar el protagonismo de la volumetría original, redibujando su contorno e incorporando el programa de extensión mediante elementos flotantes que permiten conectar las volumetrías existentes, cerrando las circulaciones y sin ocasionar retornos innecesarios. Las nuevas piezas arquitectónicas se elevan, sin llegar a sobrepasar la rasante actual, para evitar la alteración del espacio público en planta baja. El conjunto de la ampliación se aligera con la utilización de materiales transparentes y pieles reflectantes que permitan atrapar el verde circundante y llevar la nítida luminosidad de los patios al interior de las galerías y espacios del Museo. En la cubierta, una amplia terraza con zonas ajardinadas y suficiente espacio para organizar eventos y exposiciones temporales al aire libre otorga unas vistas excepcionales sobre la cúpula verde del parque de Doña Casilda. Introduciendo elementos simbólicos como la propuesta artística que se incorpora en su cara Este, mirando al Ensanche, el museo alcanza una nueva escala arquitectónica y una imagen contemporánea y reconocible.
  • El proyecto del finalista Rafael Moneo, 'ZIGZAG', se entiende como una yuxtaposición de volúmenes, no como un collage. La masa de lo construido como un ‘eco’ de lo existente. Los volúmenes propuestos envuelven y acompañan al liberado primer museo. Conservar el Pabellón BBK, explica el que los volúmenes que lo rodean produzcan el ‘zig-zag’ que da lugar al lema. Se configura un edificio al que cabe calificar como unitario en el que los espacios abiertos –patio claustro, terraza– juegan un papel sustancial Estructura metálica de acero. Complejos cerramientos que garantizasen el aislamiento en los que las piezas cerámicas vidriadas tendrían definitiva importancia y permitirían –fachada norte– la instalación de una pantalla digital. Cubierta ligera visitable que permitiese el control de la luz y de las instalaciones. Techos luminosos de PVC tensados que permitiesen completa libertad en la división de las salas.
    6El proyecto del finalista Rafael Moneo, 'ZIGZAG', se entiende como una yuxtaposición de volúmenes, no como un collage. La masa de lo construido como un ‘eco’ de lo existente. Los volúmenes propuestos envuelven y acompañan al liberado primer museo. Conservar el Pabellón BBK, explica el que los volúmenes que lo rodean produzcan el ‘zig-zag’ que da lugar al lema. Se configura un edificio al que cabe calificar como unitario en el que los espacios abiertos –patio /claustro, terraza– juegan un papel sustancial Estructura metálica de acero. Complejos cerramientos que garantizasen el aislamiento en los que las piezas cerámicas vidriadas tendrían definitiva importancia y permitirían –fachada norte– la instalación de una pantalla digital. Cubierta ligera visitable que permitiese el control de la luz y de las instalaciones. Techos luminosos de PVC tensados que permitiesen completa libertad en la división de las salas.