La revisión de Huawei por parte del Reino Unido supone una aprobación

El nuevo Gobierno de Johnson se arriesga a molestar a EE UU si, como recomienda un informe de su equipo, evita vetar a la empresa china

Logo de Huawei visto a través de un terminal de la marca.
Logo de Huawei visto a través de un terminal de la marca. Reuters

Por si la bandeja de entrada del correo de Boris Johnson no estuviera ya lo suficientemente llena, el próximo primer ministro del Reino Unido puede ahora añadir una tarea más: devolver la llamada a Huawei. Un informe publicado el lunes por la Secretaría de Estado Digital, de Cultura, Medios y Deporte británica supone un respaldo al polémico proveedor chino de telecomunicaciones, a pesar de que los halcones estadounidenses y del Reino Unido quieren prohibir sus equipos. Johnson tendrá que ignorar los hallazgos o molestar a Washington.

Oficialmente, la revisión de la cadena de suministro de las telecomunicaciones del Reino Unido eludió la decisión de permitir a operadores como BT y Vodafone utilizar el equipo y el software del mástil de radio de Huawei Technologies en las redes móviles 5G de próxima generación. El secretario Jeremy Wright dijo entonces que necesitaba una mejor comprensión de los recientes movimientos de la Administración del presidente Donald Trump para impedir que las empresas estadounidenses abastezcan al grupo chino, que Rosenblatt Securities estima que gasta un tercio de su presupuesto global de adquisiciones en productos semiconductores de Estados Unidos. Un lugar permanente en la lista negra del comercio podría paralizar a Huawei. Sin embargo, al hacer que su decisión dependa de la política de Estados Unidos, Wright está admitiendo que es en gran medida política. Si los argumentos de seguridad presentados por los halcones fueran lo suficientemente fuertes –como el riesgo de puertas traseras insertadas a instancias de las agencias de inteligencia chinas–, entonces los movimientos comerciales estadounidenses no deberían importar.

En cambio, la revisión es bastante optimista sobre tales riesgos. El informe señala que las herramientas de fisgoneo incorporadas por los espías chinos son una extraña obsesión: los adversarios encontrarían que la técnica es una forma de espionaje de alto riesgo, difícil de implementar y relativamente ineficaz. Además, alrededor del 90% de los incidentes de seguridad significativos reportados a la empresa Ofcom en 2018 fueron atribuidos a fallos del sistema, no a pirateos.

Y hay otras consideraciones. Los autores del informe parecen preocupados por la sobreconcentración en el mercado de los kits móviles, donde Huawei, Nokia y Ericsson son dominantes. La compañía con sede en Shenzhen generó el año pasado casi el 30% de sus ingresos de 94.000 millones de euros en Europa, Oriente Medio y África. Eliminar a un jugador importante podría dejar menos opciones y hacer que las redes sean menos resistentes.

Esto crea un enigma para Johnson, que se arriesga a molestar a los halcones de la Administración de Trump si sigue la lógica del informe de Wright y permite que Huawei se quede en el Reino Unido. Washington ha amenazado con que su inteligencia cortará relaciones con todo el que utilice equipos de la compañía. El Gobierno saliente ha dejado el asunto por resolver: Johnson tendrá que atender el teléfono.

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