Viaja al pasado en vacaciones con el Google Maps del Imperio Romano

Viaja al pasado en vacaciones con el Google Maps del Imperio Romano

Una iniciativa reproduce el mapa de la antigua Roma en internet.

Nadie concibe ya ir a cualquier sitio sin tener a mano Google Maps. Y no solo por la información que nos da en tiempo real sobre restaurantes, museos, exposiciones o alojamientos, sino porque es preciso cuando se trata de ofrecer rutas para llegar a cualquier sitio (bueno, hay veces que mete la pata, es cierto).

Así que con el presente en manos de Google Maps, ¿qué podemos hacer si queremos viajar en el tiempo? Pues eso se han debido preguntar en la Universidad de Standord, donde no se les ha ocurrido nada mejor que llevar el Imperio Romano a un formato digital estilo Google Maps.

Calcula las distancias por tierra y mar

Seguro que sabéis lo avanzados que fueron los romanos y la extensa red de vías que construyeron para facilitar el transporte de tropas entre los diferentes lugares de todo el Imperio. Pues bien, ahora podréis saber exactamente cuánto tardaban en completar los viajes nuestros antecesores de Hispania cuando querían trasladarse hasta Roma, Constantinopla o lo que es ahora Londres.

Este mapa alberga cerca de 84.000 kilómetros de vías terrestres, 28.000 de rutas fluviales y más de 192.000 trayectos marítimos. Así, podréis ver cuál es el mejor camino de Londinium a Cartago o de Roma a Tarraco Augusta, Gades o Hispalis.

La plataforma es muy completa y nos permite escoger las condiciones del viaje que queremos iniciar: las rutas más rápidas, más cortas o más baratas, la estación del año (muy importante hacerla con buen tiempo), el mes, e incluso los tipos de vías que queremos evitar –terrestres, ríos, mar abierto, etc.).

Orbis, el Google Maps del Imperio Romano.
Orbis, el Google Maps del Imperio Romano.

El mapa de Orbis es tan divertido que podremos ver las diferencias entre hacer una ruta a caballo o a pie, en carro transportando mercancías, o en otro más rápido, o formando parte de un convoy militar. También, podremos añadir los costes de cada ruta (en denarios) para saber si nos renta cruzar el Imperio para vender unas pocas fanegas de trigo o no.

Todas las combinaciones contemplan las diferentes formas, y razones, que movían a los ciudadanos de Roma a viajar de un lado a otro del Imperio porque, en aquellos tiempos, hablar de vacaciones tal y como las conocemos hoy en día no es posible. Como mucho, lo que más se aproximaba era lo que hacían las clases más adineradas, que iban de la ciudad a sus Domus en las afueras porque podían permitírselo.

Normas