Las aerolíneas cargan contra las ecotasas y un cielo europeo poco fiable

La asociación A4E critica a los gobernantes por 18 años sin avances en el cielo único y por el nuevo debate fiscal

El consejero delegado de IAG, Willie Walsh.
El consejero delegado de IAG, Willie Walsh.

Redundantes y excesivos. Así valoran las mayores aerolíneas europeas, asociadas al colectivo Airlines for Europe (A4E), los impuestos medioambientales que se avecinan para mitigar el impacto del transporte aéreocomo emisor de CO2. Ayer fue el Gobierno francés el que anunció una ecotasa que gravará el precio de los billetes de vuelos que partan de sus aeropuertos y que comenzará a aplicarse en 2020. Países Bajos o Bélgica llevan meses alentando ese debate en el seno de la UE mientras otros países, como España, dicen no tenerlo entre sus prioridades.

Algunos de los principales directivos del sector aéreo han comparecido esta tarde en rueda de prensa en Bruselas para cargar contra la adopción de estas ecotasas y también contra los cuellos de botella generados por la falta de efectivos y conflictividad del control aéreo. El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, se ha referido a una fiscalidad ambiental que recaerá sobre un sector ya penalizado por tasas que no dejan de crecer. "La premisa de que las aerolíneas no están pagando impuestos ambientales es completamente falsa", ha remarcado O'Leary, que también es presidente de A4E.

Las ecotasas que se avecinan van, bajo su punto de vista, contra la libertad de movimiento de los ciudadanos europeos y afectarán especialmente a países periféricos como Irlanda, España, Portugal y las repúblicas bálticas.

Desde A4E se afirma que las mayores compañías aéreas europeas ya soportarán este año una factura de más de 5.000 millones de euros por tasas medioambientales y pagos en el mercado de emisiones (590 millones en 2019, un 59% más que en 2018). De forma paralela, el sector invertirá 169.000 millones en iniciativas que redundan en el cuidado del medioambiente hasta 2030. Entre estas figura la compra de 800 nuevos aviones con motores y diseños más eficientes.

Verano caliente en los aeropuertos

“Las medidas llevadas a cabo por los gobiernos europeos y los propios centros de control aéreo son escasas y llegan tarde. La modernización del espacio aéreo europeo es urgente y ha tardado demasiado", ha señalado esta tarde el consejero delegado de IAG, Willie Walsh, en su papel de miembro de la alianza de aerolíneas A4E. El ejecutivo irlandés ha comparecido ante los medios de comunicación en Bruselas acompañado de los más altos representantes de la asociación para poner en evidencia los problemas que suponen para el sector aéreo el déficit de efectivos y la conflictividad laboral en el control aéreo. Junto a él, Michael O'Leary, primer ejecutivo de Ryanair, o Christina Foerster, CEO de Brussels Airlines.

Las empresas avisan de un verano afectado por conflictos laborales y cuellos de botella, ante lo que exigen medidas. "Necesitamos una solución a largo plazo no solo para mejorar los viajes de los clientes, sino para evitar las emisiones innecesarias de CO2. Podríamos hacerlo mañana, pero los políticos llevan discutiéndolo durante 18 años sin obtener ningún resultado”, ha criticado Walsh.

Desde A4E se reclama la revisión del marco regulatorio del espacio único europeo e inversiones en procesos, nuevas tecnologías y recursos humanos en los centros de control.

Los problemas de tráfico  en Europa han seguido provocando retrasos durante este ejercicio, según sostiene A4E, antes de la entrada en la temporada de máxima actividad. El colectivo achaca a la escasez de capacidad aérea y a la falta de personal en el control más del 70% de los retrasos en el primer semestre. Esta situación supone un incremento de los minutos de retraso del 114% respecto a 2017 y más de 25 millones de pasajeros de las aerolíneas que integran Airlines For Europe se han visto afectados.

“Las continuas huelgas en el control aéreo (ATC) afectan directamente a las futuras inversiones y mejoras en la gestión del tráfico aéreo europeo. Actualmente, las aerolíneas europeas pertenecientes a A4E están invirtiendo millones de euros en medidas para estabilizar las operaciones de vuelo y contrarrestar al menos parcialmente los retrasos causados por el control del tráfico aéreo en Europa", ha recordado Christina Foerster, CEO de Brussels Airlines, "es necesario que todas las partes afectadas por ATC trabajen juntas para buscar soluciones de manera inmediata que minimicen el impacto y el coste que estas huelgas tienen tanto en los pasajeros como en las compañías europeas”.

Los pasajeros europeos sufrieron el año pasado 19 millones de minutos de retaso, lo que ya representó un incremento del 104% respecto a 2017. A la vista de estos problemas, las compañías aáreas activaron medidas, como es la inversión en flota de repuesto o la configuración de rutas que eviten zonas conflictivas como son los sobrevuelos en Francia y Alemania. Esta tarde en Bruselas, los representantes de A4E han afirmado que este tipo de soluciones derivan en un incremento de los tiempos de vuelo, consumo de combustible y emisiones de CO2.

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