Los consejos que Andrea Orcel se daría a sí mismo

Breakingviews imagina la carta que se enviaría a sí mismo el exbanquero de fusiones, que ha demandado a Santander por 102 millones

Andrea Orcel, cuando era jefe de banca de inversión de UBS.
Andrea Orcel, cuando era jefe de banca de inversión de UBS.

Andrea Orcel ha demandado a Santander por 102 millones de euros después de que el banco español se echara atrás de su oferta para convertirlo en su consejero delegado. Breakingviews imagina qué consejo podría ofrecerse a sí mismo el exbanquero de fusiones y adquisiciones:

“Querido Andrea,

Quería dar seguimiento a nuestra conversación de la cena de la otra noche donde discutimos tu futuro. Fue muy generoso por tu parte pagar la cuenta, ya que tienes 50 millones de euros menos de los que esperabas, mientras un ejército de abogados te está pasando facturas por cada hora de trabajo. Como decía San Pablo a los cristianos perseguidos en la antigua Roma: las dificultades forjan el carácter.

Entiendo que estás en un aprieto. La presidenta de Santander, Ana Botín, te ofreció un puesto de ensueño como consejero delegado y luego te lo quitó, dejándote sin trabajo. Si coges otro puesto en una entidad de servicios financieros, perderás los bonus diferidos adeudados por UBS, tu antiguo empleador.

Podrías haberte jubilado cómodamente, pero me cuesta imaginarte pasando el resto de tus días tumbado en la playa, aprendiendo a tocar la mandolina. Así que has demandado a Santander por el salario perdido y por daños y perjuicios: alrededor de 100 millones de euros.

Mucho depende de lo que quieras hacer a continuación. Si todavía estás interesado en ser consejero delegado de alguna entidad, serías más adecuado para una institución financiera con una banca de inversión medio decente. Eso excluye a Deutsche Bank.

He oído que tu viejo amigo Jes Staley, consejero delegado de Barclays, se está hartando del tiempo de Londres, y además está recibiendo golpes de los reguladores a todas horas. Pero un jefe de un banco británico debe ser experto en el arte de la humildad pública. Después de escuchar cómo acosaba a los banqueros de UBS con llamadas telefónicas nocturnas, tus habilidades de gestión de personal pueden –a ver cómo puedo decirlo con delicadeza– aprovecharse mejor en otros lugares.

La alternativa es crear tu propia boutique. Eso podría resultarte muy lucrativo. Basta con ver a Simon Robey, el excopresidente de fusiones y adquisiciones globales de Morgan Stanley. Él y sus dos socios en Robey Warshaw han compartido alrededor de 140 millones de libras (156 millones de euros) en los últimos cuatro ejercicios financieros. Con una capacidad similar de generar ingresos, podrías ganar 100 millones de euros hasta 2028, cuando cumplas 65 años.

El problema es captar negocio. La era de las operaciones financieras agresivas –el campo que dominabas– ha terminado. Ningún banco de Europa occidental ha realizado una adquisición transfronteriza significativa desde la crisis financiera. Uno de los pocos prestamistas europeos que sí genera capital y tiene un historial de integración exitosa de operaciones es, esto... Santander.

Botín tiene mucho que perder con un caso judicial de alto perfil. Pero considera el daño que te puede hacer a ti. Ningún consejo te va a considerar como potencial consejero delegado mientras estés demandando a Santander. Y cualquier cliente potencial para tu nueva firma se lo pensará dos veces antes de contratar a un asesor que está distraído por una enorme demanda. Cada mes que se prolonga el caso, acorta tu nueva carrera y reduce tus ganancias futuras.

Tienes un historial de extraer triunfos del desastre: solo hay que ver cómo asesoraste al Santander en la calamitosa compra a tres bandas y posterior troceo de ABN Amro en 2008.

No es demasiado tarde para llegar a un acuerdo. Aunque Botín podría darte algo de dinero en efectivo para que te esfumes, un mejor resultado sería que Santander fuera inversor fundador de Orcel Advisers... y te diera un gran anticipo.

Como podrías haber dicho tú cuando tenías una carrera de altos vuelos: siempre se puede llegar a un acuerdo.

Tuyo,

Andrea Orcel”

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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