Santander logra un acuerdo para recomprar su Ciudad Financiera

Tras alcanzar un acuerdo con los hermanos Simon y David Reuben, asentados en Londres y de origen indio

 Vista de la Ciudad Financiera del Banco de Santander en la localidad de Boadilla del Monte (Madrid)
Vista de la Ciudad Financiera del Banco de Santander en la localidad de Boadilla del Monte (Madrid)

Banco Santander quiere llegar a las vacaciones de verano con todos los flecos que tenía pendientes en España resueltos. Si hace algo más de una semana cerró un acuerdo con Allianz para recomprarle los seguros de Banco Popular, y poco antes había llegado a un acuerdo con los sindicatos para cerrar 1.156 oficinas y la salida de 3.223 empleados, ahora Santander ha logrado alcanzar un pacto para  quedará con su Ciudad Financiera, en el municipio madrileño de Boadilla del Monte y que alberga los servicios centrales del grupo. El banco llevaba muchos meses intentando llegar a un acuerdo con los hermanos Simon y David Reuben, asentados en Londres y de origen indio, que eran hasta ahora los inquilinos del banco, pero ante la imposibilidad de conseguir un entendimiento llevaron el caso a los tribunales, aunque al final ambas partes han pactado. 

Banco Santander ha llegado "a una solución amistosa" con los Reuben por la que el grupo presidido por Ana Botín terminará comprando su Ciudad Financiera y con el que ambas partes estarían "muy satisfechas", explican fuentes jurídicas.

El banco había vendido en 2008 la sede a Marme Inversiones por 1.904 millones de euros, quedándose de inquilino durante 40 años a cambio de una renta. El contrato establecía una opción de compra ejercitable por el Santander a su vencimiento del periodo obligado de alquiler. La posibilidad de recuperarla se abre antes, cuando Marme Inversiones, propietario actual del complejo, entra en liquidación en el año 2014 y el activo sale al mercado. 

Los inversores británicos, que dirigen Reuben Brothers, ganaron la puja por el complejo tras presentar una oferta por unos 283,7 millones de euros, a los que habría que sumar la deuda que arrastraba Marme y que elevaría la cuantía a unos 3.023 millones. Dicha oferta fue superior  en 51,5 millones a la efectuada por el grupo presidido por Ana Botín.

Después de que a finales de mayo el Juzgado de lo Mercantil número 9 de Madrid desestimara el recurso de casación de Santander contra la adjudicación de esta edificación, lo que significaba la continuidad de su venta a los hermanos Reuben, el banco tomó una serie de medidas legales, y entre las que se encontraba acudir a la Audiencia Nacional.

Santander ha defendido, desde que se inició este litigio, que tenía un derecho de tanteo en el caso de su propietario quisiera traspasar el activo, cláusula que había ejercido.

El banco estaría obligado a seguir pagando durante 29 años más a Marme, su inquilino a razón de unos  80 millones anuales. 

Tanto los Reuben como Santander han ofrecido a los acreedores de Marme unos 3.000 millones de euros brutos por la Ciudad Financiera. 

El objetivo ahora es llegar a un acuerdo con los principales acreedores de Marme para cerrar la transacción, algo que esperan ejecutar este mes de julio, ya que la banca acreedora está de acuerdo con el pacto con Santander.

Ahora solo le queda a Ana Botín, presidenta del grupo, nombrar al nuevo presidente no ejecutivo de Santander España que sustituya a Rodrigo Echenique, lo que también parece que sucederá en los próximas semanas, apuntan fuentes financieras. 

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