La Fundación Pro Bono España cumple un año

Cierra su fase piloto con 37 despachos y universidades implicados

En la foto de izda. a dcha.: Leire Larracoechea San Sebastián, cofundadora y directora ejecutiva de la Fundación Pro Bono España; Isabel Peñalosa, directora de Relaciones Institucionales y Asesoría Jurídica de la Asociación Española de Fundaciones e integrante del Comité Ejecutivo de la Fundación Pro Bono España; Álvaro Gil-Robles, director del Centro de Estudios de Fundación Valsaín, primer comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa y ex Defensor del Pueblo; Todd Crider, socio de Simpson Thacher & Bartlett y cofundador y miembro del Comité Ejecutivo del Cyrus R. Vance Center for International Justice.
En la foto de izda. a dcha.: Leire Larracoechea San Sebastián, cofundadora y directora ejecutiva de la Fundación Pro Bono España; Isabel Peñalosa, directora de Relaciones Institucionales y Asesoría Jurídica de la Asociación Española de Fundaciones e integrante del Comité Ejecutivo de la Fundación Pro Bono España; Álvaro Gil-Robles, director del Centro de Estudios de Fundación Valsaín, primer comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa y ex Defensor del Pueblo; Todd Crider, socio de Simpson Thacher & Bartlett y cofundador y miembro del Comité Ejecutivo del Cyrus R. Vance Center for International Justice.

Con motivo del primer aniversario de su constitución, la Fundación Pro Bono España celebró la semana pasada un acto para presentar los logros realizados a lo largo de este período y analizar los grandes retos a los que todavía ha de hacer frente el pro bono jurídico en nuestro país.

La entidad nacía el 28 de junio de 2018, de la mano de veintiocho despachos nacionales e internacionales con sede en España, con la visión de articular, impulsar e institucionalizar el pro bono jurídico en nuestro país para multiplicar su impacto en la sociedad. Un año más tarde, la Fundación cierra su fase piloto con 37 despachos y universidades implicados. La Fundación se presenta así como un puente real y efectivo entre los profesionales del derecho y las entidades sin ánimo de lucro necesitadas de asesoramiento legal.

Al acto, que tuvo lugar en la Fundación Carlos de Amberes, asistió una nutrida representación de la abogacía institucional, de los despachos, del mundo universitario y del tercer sector.

José Luis De Castro, presidente del Patronato de la Fundación, puso el acento en el poder del derecho como instrumento fundamental para la transformación social y en la responsabilidad de los abogados de ponerse al servicio de este cambio, “somos muchos y sabemos hacer muchas cosas útiles para ayudar a los que ayudan”. Explicó cómo “a través de la Fundación queremos poner nuestros conocimientos y experiencias profesionales al servicio de los que, a través de las entidades del tercer sector, ayudan todos los días a los que sufren la pobreza, la enfermedad y la exclusión social”.

Principales hitos

Las primeras iniciativas del pro bono jurídico en nuestro país surgieron en torno a 2005. Leire Larracoechea, cofundadora y directora ejecutiva de la entidad, hizo un breve recorrido por los principales hitos de la trayectoria del pro bono hasta el nacimiento de la Fundación. Señaló que “todas han sido indispensables para acercar el derecho a las entidades sin ánimo de lucro, que sin el pro bono jurídico no habrían podido acceder al mismo”.

Por su parte, Lola Martínez, responsable de Proyectos de la Fundación, se encargó de presentar los proyectos que se han realizado hasta ahora, y subrayó cómo la Fundación ayuda a las entidades a identificar necesidades jurídicas de las que muchas veces no son conscientes. Apuntó también la importancia del trabajo en red y la participación de distintos actores para generar un mayor impacto.

Desafíos

Por último, en una mesa redonda integrada por Álvaro Gil-Robles, ex Defensor del Pueblo; Todd Crider, socio de Simpson Thacher & Bartlett y cofundador del Cyrus R. Vance Center for International Justice; e Isabel Peñalosa, directora de Relaciones Institucionales y Asesoría Jurídica de la Asociación Española de Fundaciones e integrante del Comité Ejecutivo de la Fundación, moderada por Leire Larracoechea, se debatió sobre los principales desafíos que enfrenta el pro bono jurídico en España en la actualidad.

Álvaro Gil-Robles, insistió en la responsabilidad de la abogacía como motor de cambio y cómo la Fundación Pro Bono España “contribuye a formar ciudadanos involucrados socialmente”. Por su parte, Todd Crider, enfatizó el papel esencial que juega la Fundación “para encauzar de forma efectiva este deseo social de hacer trabajo pro bono“. Por último, Isabel Peñalosa, puso de manifiesto el poder de las alianzas estratégicas y de la colaboración entre la abogacía, el tercer sector y el mundo académico para impulsar el fortalecimiento de la sociedad civil”.

Leire Larracoechea puso fin al acto recordando la necesidad de seguir sumando esfuerzos, “ya que todavía quedan muchas necesidades jurídicas que cubrir, muchas entidades a las que ayudar y muchos profesionales y universidades a los que involucrar”.

Despachos que integran el patronato de la Fundación

Allen & Overy, Andersen Tax & Legal, Arinsa, Ashurst, Barrilero, Bird & Bird, BLP, Clifford Chance, Clifford Hendel, Cuatrecasas, De Castro, Dentons, DLA Piper, Elzaburu, Estudio Jurídico Ejaso, Eversheds, Garrigues, Huerta & Solana, Jones Day, King & Wood Mallesons, Latham & Watkins, Lean Abogados, MA Abogados, Pérez-Llorca, Ramón y Cajal Abogados, Roca Junyent, Rousaud Costas Duran, Sagardoy, Toda & Nel-lo, Watson, Farley & Williams, y White & Case .

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