ING quiere adelantar a Santander, BBVA y CaixaBank en la concesión de hipotecas este año

González-Bueno cree que la banca debe ser “más ingeniosa” para compensar los bajos tipos de interés

Logo de ING en la sede central del grupo en Bruselas, Bélgica.
Logo de ING en la sede central del grupo en Bruselas, Bélgica.

ING se ha marcado un objetivo para el cierre de este año o para el próximo, convertirse en la primera entidad financiera española en la concesión de hipotecas. El presidente de ING España, César González Bueno, anunció esta mañana la ambiciosa aspiración de la firma de origen holandés, que en la actualidad ocupa la cuarta posición en cuanto a cuota de mercado en nueva producción de crédito hipotecario.

En el curso de la UIMP organizado por la APIE y patrocinado por BBVA, el directivo ha asegurado que ING España cerró el primer trimestre de 2019 con una cuota del 9,4% en nueva producción hipotecaria, lo que representó un incremento interanual del 43%, aunque en el conjunto del stock de hipotecas del grupo la cuota es del 3,5%.

En la actualidad ING España está por detrás de Santander, BBVA y CaixaBank en este ranking hipotecario. González-Bueno ha asegurado que el banco ha dado un acelerón en los últimos meses en este segmento del negocio sin variar los márgenes de la entidad.

También ha aprovechado para dar la bienvenida a la Ley Hipotecaria que acaba de entrar en vigor, porque eleva la protección al cliente y le da más garantías y mejora la seguridad jurídica para los bancos, por lo que es "sanísima" y "buenísima".

Pero la nueva normativa tiene cara y cruz. En este caso, la parte negativa es que las hipotecas son ahora menos rentables para la banca, pues han tenido que asumir gran parte de los costes que antes pagaba el cliente y eso ha repercutido "algo" en el precio, aunque no mucho y lo han hecho todas las entidades por igual, ha recalcado.

Las hipotecas son ahora a los precios actuales "marginalmente menos rentables" que lo que han sido los cambios regulatorios, ya que solo se puede cubrir parcialmente los costes en los que incurre la banca con la nueva ley.

Ha reconocido que algunos aspectos que incluye pueden no ser muy acertados, como el periodo de diez días en los que la oferta del banco se mantiene hasta que se firma el contrato, "porque hay clientes que pueden tener más prisa".

También ha reflexionado sobre la operativa de la banca con bajos tipos de interés, incluso con intereses negativos, y mientras que el resto del sector considera negativo este escenario, que ya lleva varios años, González-Bueno, cree que lo que tiene que hacer la banca es “ser más ingeniosa”.

Preguntado por el estado actual del acuerdo para que sus clientes utilizaran los cajeros automáticos del extinto Banco Popular, actualmente pertenecientes a la red del Santander, ha explicado que de momento "sigue en vigor" sin entrar en detalles y ha añadido que ING se apoya más en el acuerdo con Bankia, "que es estupendo y se está reforzando por otras vías".

Para González Bueno, en cualquier caso, "el dinero físico es cada vez menos relevante" y los cajeros "tuvieron su momento, pero tienen menos futuro que presente".

Sobre la posibilidad de que los bancos acaben cobrando a sus clientes por custodiar los depósitos, ha asegurado que no lo contempla "en ningún caso", aunque ha matizado con cierta sorna que se trata de una afirmación "en primera persona".

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