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Fridman mantiene viva a Dia con préstamos al margen de los acreedores

Letterone concede préstamos a cuenta de la ampliación. El fondo negocia con los acreedores un crédito de 380 millones

Fridman mantiene viva a Dia con préstamos al margen de los acreedores

Dia contiene el aliento en las jornadas decisivas para obtener el balón de oxígeno financero definitivo en forma de un crédito por 380 millones. Letterone –el fondo controlado por Mijail Fridman y su primer accionista, con el 69,75% del capital– admitió ayer ante la CNMV que aún no ha alcanzado un acuerdo con sus acreedores, pese a que la fecha límite expiró el sábado. Mientras tanto, el magnate ruso ya ha realizado las aportaciones necesarias para que Dia se mantenga con vida hasta que obtenga fumata blanca de los bancos y hedge funds, según indican fuentes financieras a CincoDías.

Letterone ha concedido ya un préstamo participativo a Dia por al menos 10 millones de euros. Se trata de un acuerdo bilateral entre la compañía y su primer accionista, al margen de las negociaciones con los bancos. En esencia, es una especie de adelanto de la ampliación de capital por 500 millones que comprometió asegurar al lanzar la opa, siempre que alcance un acuerdo de refinanciación con los bancos. Esto abre la puerta a ir realizando pequeñas aportaciones, casi día a día, que mantengan a la cadena de supermercados con sus estantes llenos.

Estas mismas fuentes indican que, además de negociar los últimos flecos con los bancos, la otra línea maestra que mantiene ocupada a la nueva dirección de la empresa es estabilizar la operativa de la empresa, en jaque durante los últimos meses de dimes y diretes sobre su continuidad. En esto se ha implicado de hoz y coz el recién elegido consejero delegado, Karl-Heinz Holland, que se ha recorrido las principales divisiones de la compañía (España, Portugal, Argentina y Brasil) y se ha reunido con proveedores y franquiciados. Para ello, estas pequeñas dosis de liquidez son clave.

La idea del préstamo participativo ha planeado sobre la operación de salvamento de Dia desde el principio. Al poco de lanzar la opa, la banca instaba a Fridman a que suscribiese uno para garantizar la viabilidad de la compañía, en causa de disolución.

El inversor fue tajante y respondió que no inyectaría ni un euro hasta que no se hiciese con el control de la compañía. Una vez que ya tiene más de dos tercios del capital, la idea de adelantar esos 500 millones para evitar retrasos en una ampliación de capital emerge con fuerza.

Letterone se ha comprometido con la banca a aportar el capital suficiente para que Dia salga de la causa de disolución antes del 19 de julio, tres días antes de venzan los 306 millones en bonos. En caso contrario, Dia entrará en concurso de acreedores, una situación que evitó el preacuerdo del 20 de mayo.

Y eso que ayer Fridman llegó ayer a amenazar veladamente en el hecho relevante remitido a la CNMV con no impulsar la ampliación de capital si no se cerraban los pactos con los bancos. Las fuentes consultadas señalan que, pese al aviso a navegantes, la financiación se firmará esta semana.

La compañía tenía de plazo hasta el pasado sábado 15 de junio para llegar a un acuerdo sobre los términos de este balón de óxígeno. El acuerdo global de refinanciación, comunicado el pasado 20 de mayo, está supeditado, de hecho, a esa financiación, necesaria esencialmente para realizar las inversiones necesarias en la reformulación de los establecimientos. Cada uno de ellos requerirá entre 50.000 y 60.000 euros, según fuentes financieras.

La clave está en el tipo de interés que está dispuesto a pagar Dia (léase, Letterone), en torno al 5%, frente hasta el 10% que piden algunos acreedores, como publicó CincoDías el pasado 12 de junio.

Fuentes financieras señalan que hay siete hedge funds que han comprado deuda a JPMorgan y Commerzbank y que son los que más están presionando. Sin embargo, fuentes conocedoras de las negociaciones aseguran que Letterone ya cuenta con muestras de interés suficientes y que falta por fijar la rentabilidad de ese dinero nuevo. Los bancos que permanecen en el crédito son Santander, BBVA, Barclays –aunque en este caso ha vendido una parte–, Deutsche Bank, BNP Paribas, CaixaBank, Bankia, Bank of Tokyo Mitsubishi, ING y Société Générale.

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