Agenda política

Sánchez transformará Fomento en Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana

El nuevo departamento del Gobierno se centrará en una movilidad "sostenible y segura"

María José Rallo, secretaria general de Tansporte del Ministerio de Fomento.
María José Rallo, secretaria general de Tansporte del Ministerio de Fomento.

El departamento del Gobierno dedicado a la obra pública va a cambiar de nombre en la nueva legislatura y, en gran parte, de estrategia. El Ministerio de Fomento pasará a denominarse Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, tal y como avanzó el pasado viernes la secretaria general de Transporte, María José Rallo, durante la asamblea general de la asociación del transporte Astic celebrada en Granada.

El ministerio que lidera José Luis Ábalos, en estos momentos como titular en funciones, viene de intentar equilibrar la fuerte inversión en nuevas líneas de ferrocarril con la atención a las carreteras y la conservación de infraestructuras en unos Presupuestos Generales que fueron devueltos por el Congreso. El siguiente paso en esta materia del futuro Gobierno de Pedro Sánchez será atender el desarrollo de una movilidad sostenible, eficiente y segura.

Sobre la mesa del próximo ministro o ministra (se especula con la permanencia de Ábalos) se agolpan temas urgentes como la creación de un modelo de financiación de las infraestructuras que acabe con los agravios territoriales de la implantación de los peajes en autopistas; una solución definitiva a la batalla entre los taxis y las VTC; la liberalización del transporte de pasajeros en tren; el impacto del Brexit sobre las dos mayores aerolíneas españolas, Iberia y Vueling, o el avance en la estrategia de cielos único europeo, entre otros muchos asuntos. Tal agenda, sobre la que sobrevuela la lucha contra el cambio climático, podría merecer también el incremento de secretarías de Estado, que desde la crisis se concentran en una única figura.

Desde la citada Astic se ha aplaudido la decisión de poner el transporte en el centro de la estrategia de un ministerio muy enfocado hacia la creación de infraestructuras, pero que no ha dejado de ser regulador de sectores como el aeroportuario o del transporte colectivo por carretera y el ferrocarril.

"Somos conscientes de que ahora el mundo va por otro lado: las inversiones son necesarias y habrá que seguir haciéndolas, pero estamos abordando el reto de alinear las prioridades del ministerio a los grandes retos internacionales", apuntó Rallo. La cohesión social y el transporte de mercancías serán dos ejes de trabajo para la nueva cartera de Transporte.

La semilla de lo que hoy es el Ministerio de Fomento viene de 1832, cuando se crea la secretaría de Despacho de Fomento General del Reino. Posteriormente, el departamento ha ido variando de nombre, pasando por Ministerio de Comunicaciones, Ministerio de Obras Públicas, Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, y todo tipo de combinaciones entre la idea de la movilidad, el urbanismo y la inversión pública. La designación de Ministerio de Fomento viene de 1996, cuando el popular Rafael Arias Salgado tomó la cartera de manos del socialista Josep Borrell, hasta entonces ministro de Obras Públicas, Transporte y Medioambiente.

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