Los conflictos laborales le costaron casi siete millones a Campofrío en 2018

También abonó más de cinco millones por varias actas fiscales

Trabajadores de Campofrío en la planta de la compañía en Burgos.
Trabajadores de Campofrío en la planta de la compañía en Burgos.

Los litigios y contingencias laborales que Campofrío mantuvo durante el ejercicio 2018 resultaron en una abultada factura para la compañía de alimentación. Según figura en su informe financiero correspondiente al ejercicio 2018, Campofrío tuvo que hacer frente al pago de 6,63 millones de euros en concepto de “contingencias de índole laboral”.

En ellas, relata que “durante el ejercicio 2018, y tras determinados procedimientos de inspección, la sociedad dominante ha recibido un acta de liquidación provisional” por el importe reseñado. A continuación, revela que, en base a la opinión de sus asesores legales, “existen argumentos sólidos para defender los criterioes adoptados en su día por la sociedad dominante en relación con los aspectos incluidos en el acta, por lo que han recurrido dicha acta ante los organismos competentes.

En sus cuentas anuales, Campofrío no describe qué infracciones o litigios han conllevado la sanción. La compañía no ha querido hacer comentarios ante la consulta de este periódico.

Fuentes sindicales consultadas explican que, durante el año pasado, la empresa tuvo que hacer frente a diferentes fallos judiciales derivados de una sentencia del Tribunal Supremo de finales de 2016. En ella, el Alto Tribunal anulaba el sistema de doble escala salarial en una de sus filiales, Carnes Selectas 2000, fijada en 2013, y que afectó a unos 200 trabajadores de esta compañía. En base a esa resolución, esta debía hacer frente a las cuotas de la seguridad social que no abonó en virtud de esa escala salarial menor, además del recargo correspondiente.

El sector cárnico, además, estuvo en 2018 en el ojo de los inspectores de trabajo tras destaparse las contrataciones en régimen de falsos autónomos de miles de empleados de Servicarne, una cooperativa que proporcionaba mano de obra a algunas de las empresas del sector. Según las fuentes consultadas, Campofrío no habría estado afectada por ello. Por otra parte, la empresa decidió cerrar el año pasado una fábrica en Holanda, destinando 2,5 millones a indemnizaciones.

Además, la compañía cárnica, que cerró 2018 con unas pérdidas de 68 millones, abonó 5,1 millones por actas fiscales incoadas a seis sociedades del grupo por el impuesto sobre Sociedades, IVA, IRPF y otros conceptos. También recibió un acta provisional de dos millones en su filial francesa Aoste, que ha recurrido.

Mejoró sus ventas un 2,5%

En 2018.Campofrío facturó 2.052 millones de euros el año pasado, una mejora del 2,5% respecto a las cifras del ejercicio anterior. De esa cantidad, el 35%; algo más de 732 milloens de euros, fueron generadas en territorio nacional, meintras que la cantidad restante ya procede del negocio internacional.

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