Los suicidios cuestan más que los conflictos armados

El Índice de Paz Global cifra el gasto mundial en 650.000 millones en 2018

Índice de Paz Global 2019
Soldados en el norte de Alepo (Siria).

El impacto de la violencia en las economías globales se recortó un 3,3% en 2018, por primera vez en cinco años, tras los conflictos en Siria, Yemen y otras zonas de Oriente Medio y el Norte de África. A pesar de todo, sigue representando un 11,2% del PIB global, es decir, 14,1 billones de dólares (12,4 billones de euros), según el Índice de Paz Global 2019 (GPI, por sus siglas en inglés), elaborado por el Institute for Economics and Peace. La reducción es consecuencia directa de la disminución del gasto en conflictos armados, que a su vez repercute en un recorte de los costes en inmigración y terrorismo.

Por primera vez, el estudio ha incluido el impacto económico de los suicidios. Aunque suponen solo un 5,2% del gasto total asociado a la violencia, la cifra, 737.000 millones de dólares (650.000 millones de euros), es superior al coste global de los conflictos armados, que incluye fallecidos por guerras en el interior o el exterior del país, recortes en el PIB, refugiados, y muertos y heridos por terrorismo. Esta cifra se ha recortado un 29% respecto a 2017 hasta los 275.000 millones de dólares (242.600 millones de euros).

El gasto militar y el gasto en seguridad nacional son las principales partidas incluidas en el coste de la violencia: suman 10,2 billones de dólares (9 billones de euros), el 72% del total. La cifra no ha cambiado prácticamente respecto al año pasado, con recortes del 3% y el 1%, respectivamente, mientras que el mayor ahorro (un 48%) ha sido registrado en el gasto por terrorismo, que ha pasado de los 59.700 millones a los 31.200 millones de dólares (de los 52.700 millones a los 27.500 millones de euros).

A nivel global, el nivel de paz global se ha recuperado ligeramente respecto a 2017 (un 0,09%), lo que representa la primera mejora desde 2014. Y es que a partir de ese año, el deterioro no cesó debido al aumento de los conflictos internacionales, ligados al incremento de la inmigración y del terrorismo, según señala Steve Killelea, presidente y fundador de la institución. 

España ha vuelto a perder posiciones en el ranking de los países más pacíficos del mundo debido a la situación catalana y al incremento en el gasto militar. En 2018 ha cedido tres puestos, hasta situarse en el número 32 del índice. No obstante, esta caída es muy leve en comparación a lo sucedido hace un año, cuando España perdió 10 puestos debido al impacto del conflicto catalán  unido a los atentados de Barcelona de agosto de 2017 .De hecho, entre los puntos positivos del país, Killelea destaca la reducción del impacto del terrorismo en el país.

El informe destaca también la caída de 22% de la confianza de los españoles en los procesos electorales, la mayor de todos los países analizados, una situación que Killela también relaciona con el conflicto catalán, aunque resalta que el nivel de confianza sigue siendo muy elevado.

Comparada con el resto de Europa, España se sitúa en el puesto 21 de 36 países, por delante de Italia, Reino Unido o Francia en los que la inestabilidad política ha influido negativamente en el último año. A pesar de ello, el primero ha mantenido la posición 39 de la lista mientras que los británicos han escalado seis posiciones, hasta la 45. Francia, por su parte, ha perdido dos puestos. 

Islandia lidera una vez más el índice -se mantiene en primera posición desde 2008-, seguido de Nueva Zelanda, Austria, Portugal y Dinamarca. En el otro lado de la tabla, Afganistán se convierte en el país menos pacífico y revela a Siria, que recupera una posición. Sudan del Sur, Yemen e Iraq completan la lista de los cinco Estados más inseguros del mundo. 

De cara a 2019, Killelea espera una nueva mejora del nivel de paz mundial, al no haber nuevos conflictos que puedan deteriorar la situación. De cumplirse esta predicción, el impacto económico asociado a la violencia también podría reducirse en este año. 

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