Las empresas tiran de la I+D+i española, pero la brecha con Europa crece

Desde 2009, la inversión en España ha caído un 5,8%, mientras que la UE ha subido un 22%

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La Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) recibió durante 2017 –últimos datos disponibles– un total de 14.052 millones de euros, un 6% más que en el ejercicio anterior, sumando así tres años consecutivos de crecimiento. Además, por primera vez en siete años, aunque de forma muy tenue, el porcentaje destinado a investigación crece en relación al PIB, pasando del 1,19% de 2016 al 1,20% de 2017. Lejos queda, no obstante, el máximo del 1,40% de 2010.

Los datos se extraen del último informe anual de Cotec, Fundación para la Innovación, con información relativa a 2017 y presentado este miércoles. Y, sin ser buenas del todo, las cifras “son las mejores en mucho tiempo. En los últimos años siempre han proyectado más sombras que luces”, explicó Jorge Barrero, director general de la entidad. Pese al leve crecimiento, desde Cotec adelantan que el objetivo de destinar el 2% del PIB a la I+D+i en 2020 es ya “un reto imposible de alcanzar”.

Con todo, el aumento de la inversión ha avanzado a diferentes velocidades. Según los datos, es el sector privado el que ha marcado el ritmo al aumentar en un 8,2% sus dotaciones, muy por encima del 3,3% de las entidades públicas. Así, durante 2017, las empresas privadas han destinado en torno a 7.717 millones de euros, cerrando tres ejercicios seguidos de avance.

La Administración pública, con una asignación cercana a los 7.003 millones, sigue encontrando año tras año su principal escollo en la baja ejecución presupuestaria. Según recoge Cotec, esta llegó únicamente al 46,8%, lo que se traduce en 3.278 millones de euros reales. La tasa de ejecución, no obstante, creció dos décimas respecto a 2016.

La leve mejoría queda ensombrecida, sin embargo, al comparar el panorama nacional con el europeo. España es uno de los tres países de los 28 que componen la Unión que no ha recuperado todavía las tasas de inversión anteriores a la crisis económica, junto con Finlandia y Portugal.

Así, mientras que entre 2009 y 2017 España acumula un 5,8% de caída, la media europea se sitúa en un 22% de incremento. Todos los países líderes han crecido: Alemania lo ha hecho un 31%, Reino Unido un 16%, Francia un 10% e Italia un 12%. El descuelgue de España respecto a Europa coincide además con un despegue en cuanto a inversión en I+D+ de los países asiáticos más pujantes, con China a la cabeza, que aumentó su inversión en este área un 99% entre 2009 y 2015.

Para confirmar la brecha entre España y Europa basta con mirar los números en términos absolutos: la inversión en I+D+i por habitante español es de 302 euros anuales, frente a los 622 de media que hay en el continente. Por eso, dice Cristina Garmendia, presidenta de Cotec, “hay que volver a despejar, máxime cuando los países de nuestro entorno vuelan alto y a velocidad de crucero, incluso a órbitas muy alejadas de la nuestra”.

Los pequeños brotes verdes también tienen su impacto en el empleo. En 2017, al abrigo de la I+D+i trabajaban un total de 215.713 personas, casi 10.000 más que un año anterior. Pero como en las dotaciones presupuestarias, la diferencia entre lo público y lo privado es notable. El número de investigadores en las empresas está hoy un 7,4% por encima del registrado en 2009, mientras que el de investigadores públicos todavía se encuentra un 4,5% por debajo.

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