'Telecos'

Vodafone España reduce ingresos un 5,5% en el año en que abandonó el fútbol

El Ebitda cae un 23,5% y los ingresos por servicios profundizan su caída por las promociones

Una usuaria de telefonía móvil.
Una usuaria de telefonía móvil.

Vodafone España ha cerrado su ejercicio más complicado de los últimos tiempos, marcado por la decisión de abandonar el fútbol televisado. La operadora registró unos ingresos por servicios de 4.275 millones de euros en el conjunto de su último año fiscal, concluido a final de marzo, cifra que supone un 6,4% menos que en el anterior en términos orgánicos (un 5,3% excluyendo el impacto de las tarifas de terminación móvil). Los ingresos totales del año fiscal se situaron en 4.688 millones de euros, un 5,5% menos que el ejercicio anterior.

En el último trimestre, los ingresos por servicio cayeron un 8,9% hasta los 1.014 millones. En el informe remitido a la Bolsa de Londres, el grupo Vodafone reconoce que ha habido un incremento de la competencia en mercados como Italia y España. En el trimestre anterior, la caída de los ingresos por servicios había sido del 7,4%.

“La caída de los ingresos por servicios refleja las acciones comerciales que tomamos en mayo pasado para mejorar la competitividad de nuestras ofertas, así como nuestra decisión de no renovar la compra de los derechos televisivos del fútbol porque no son rentables”, señala Vodafone. La empresa añade que siguiendo esta decisión, que provocó un aumento de los costes por contenidos de otros operadores, los descuentos promocionales aumentaron en el segundo y el tercer trimestre por parte de estos competidores que buscaban ganar clientes adicionales con el fútbol.

Durante el cuarto trimestre, la actividad promocional empezó a moderarse y las tendencias comerciales a estabilizarse, generando una estabilización del churn de contrato. Sin embargo, la tendencia de los ingresos por servicios continuó su debilitamiento al reflejar el pleno impacto de los descuentos promocionales ofrecidos durante el anterior trimestre.

En estas circunstancias, el Ebitda ajustado bajó un 23,5% en el conjunto del ejercicio, hasta 1.079 millones de euros, con una caída del margen de 5,5 puntos porcentuales, hasta el 23%. La caída está motivada por la reducción de los ingresos por cliente (ARPU), así como por los mayores costes comerciales como consecuencia del reposicionamiento comercial. “Los costes por contenidos declinaron modestamente durante el año al completar nuestro compromiso de ofrecer el paquete de ocho partidos de la liga española, pero caerán sustancialmente durante el próximo año con nuestra salida completa del fútbol”, ha dicho Vodafone.

La teleco ha recordado que para recuperar la rentabilidad, ha aplicado una simplificación radical de sus negocios en España. Así, ha explicado que en su cuarto trimestre fiscal alcanzó un acuerdo con los sindicatos para reducir la plantilla en cerca de 1.000 personas, y firmó un acuerdo con Orange para compartir redes, con el que espera alcanzar unos ahorros de 600 millones en los próximos 10 años.

Durante el ejercicio, Vodafone perdió 115.000 clientes de telefonía móvil, 123.000 usuarios de banda ancha fija y 49.000 de televisión. En el cuarto trimestre, la empresa volvió al crecimiento al ganar 1.000 clientes de banda ancha y 36.000 de televisión.

El grupo Vodafone ha recordado que en el primer semestre del año, revisó a la baja el valor de sus activos en España (impairment) en 2.900 millones de euros, al estimar que los flujos de caja futuros frente a las tasas de inversión serán inferiores. Además, dejó de reconocer activo fiscal diferido en España por un importe de 1.048 millones, como consecuencia de una nueva evaluación de las previsiones, que ha dado lugar a una menor generación de caja futura, lo que impedirá a la empresa registrar beneficios suficientes para poder contabilizar esos créditos fiscales.

Pérdidas y recorte del dividendo

El grupo, además, ha recortado un 40% su dividendo por acción tras registrar pérdidas de 8.020 millones de euros al cierre de su año fiscal, que concluyó el pasado 31 de marzo, en contraste con el beneficio de 2.439 millones del ejercicio precedente, según informó la multinacional, que atribuyó este resultado al impacto negativo de la venta de Vodafone India y a saneamientos como el del negocio español. La británica abonará, de este modo, un dividendo de 0,09 euros por acción, frente a los 0,15 euros del ejercicio precedente, pese a que el año pasado prometió mantenerlo.

"Hemos cumplido nuestra orientación anual, con un buen crecimiento en la mayoría de mercados, pero también mayor competencia en España e Italia y vientos en contra en Sudáfrica", declaró Nick Read, consejero delegado de Vodafone, quien apuntó que estos retos pesaron sobre los ingresos por servicios del grupo, lo que sumado a los costes relacionados con las subastas de espectro, redujeron el margen financiero.

Los ingresos de Vodafone en el conjunto de su año fiscal sumaron un total de 43.666 millones de euros, cifra que representa un retroceso del 6,2% respecto del ejercicio anterior, incluyendo 36.458 millones de ingresos por servicios, un 11,2% menos que un año antes.

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