Infraestructuras

ACS cae en Bolsa después que una firma de análisis acuse a su filial australiana de maquillaje contable

La firma de análisis de Hong Kong, GMT, acusa a la empresa de haber inflado sus beneficios "en torno a un 100%" en los últimos dos años

Marcelino Fernández Verdes, presidente de Cimic.
Marcelino Fernández Verdes, presidente de Cimic.

ACS cotiza con fuertes pérdidas en el parqué español, un 3,7% a media sesión, castigada por el desplome de su filial australiana Cimic, que se ha llegado a dejar en la madrugada española hasta un 11% en el mercado de Sidney. Al cierre de la sesión el descenso de la filial ha sido ligeramente superior al 7%, con la cotización concluyendo en 46,5 dólares australianos.

El detonante ha sido la publicación en prensa de una voz crítica con la contabilidad de la citada Cimic. Es la firma de análisis hongkongesa GMT quien acusa a la empresa de haber inflado sus beneficios "en torno a un 100%" en los últimos dos años a través de una imputación excesivamente agresiva de los ingresos.

La empresa ha respondido, a través de un comunicado remitido al regulador bursátil australiano, que cumple con todas las obligaciones de información al mercado, y que las cuentas anuales han sido firmadas por un auditor en línea con las prácticas contables. Cimic recomienda a sus inversores guiarse por los informes trimestrales y el anual de 2018 para obtener una foto certera sobre la compañía.

La noticia sobre el informe de GMT ha sido publicada por el diario Sidney Morning Herald. La investigación de la casa de análisis está fechada a primeros del pasado mes de abril y hace alusión a una discutible contabilidad de adquisiciones, refiriéndose principalmente a la de UGL en 2016, así como a la supuesta práctica de eludir de pérdidas por una joint venture en Oriente Medio.

De acuerdo con la información, la constructora australiana habría inflado el beneficio antes de impuestos en 800 millones de dólares australianos (unos 500 millones de euros) en los últimos dos años.

Cimic obtuvo una ganancia neta de 781 millones de dólares australianos al cierre de 2018, lo que supuso un aumento del 11% y conquistar la parte alta del rango de beneficio estimado por la empresa. Ya para este 2019 la australiana espera un nuevo crecimiento, fijando la horquilla de beneficio neto entre los 790 y los 840 millones de dólares australianos.

ACS controla Cimic a través del 73% del capital en manos de su filial alemana Hochtief. El mercado de Asia-Pacífico, en el que la australiana es uno de los líderes indiscutibles, resulta clave para el grupo que preside Florentino Pérez. Esa región, a la que ha tenido un acceso muy limitado el resto de la construcción española, aporta 23.300 millones de euros en cartera para ACS (el 32% del total). Solo Australia tiene un peso de 18.000 millones en la reserva de contratos que el grupo madrileño reconoció al cierre de 2018.

La integración de Hochtief y Cimic en ACS ha sido capitaneada por Marcelino Fernández Verdes, consejero delegado y mano derecha de Pérez para los negocios fuera de España. En los últimos años el número dos de ACS se ha centrado en trasladar las prácticas del grupo a sus grandes filiales en lo que se refiere a contratación, medición de riesgos, búsqueda de sinergias o eficiencia.

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