La fusión de Unicaja y Liberbank pende del canje y de más dotaciones

Los directivos de ambas entidades trabajan contra reloj porque los datos con los que analizan la operación caducan este mes de mayo

Pedro Manuel Rivero, presidente de Liberbank, hablando con Manuel Menéndez, consejero delegado de la ejntidad
Pedro Manuel Rivero, presidente de Liberbank, hablando con Manuel Menéndez, consejero delegado de la ejntidad

Unicaja y Liberbank intentan limar sus diferencias en estos días. El reloj comienza ya a moverse en su contra. A finales del presente mes de mayo, como fecha tope debe estar ya solucionada la ecuación de canje, el principal escollo que queda pendiente por cerrar. Aunque tras la visita de ambas entidades a los supervisores europeos del BCE a mediados de abril, les reclamó que el banco resultante de la fusión no solo tuviese el ratio de capital de la más solvente, en este caso Unicaja, sino también tenía que situar sus dotaciones en el nivel de la que lo tiene más alto, que vuelve a ser Unicaja.

Si las cúpulas de ambas entidades financieras no logran ponerse de acuerdo antes de que finalice mayo deberán volver a plantearse las valoraciones y el análisis de los balances de las dos firmas, ya que las cuentas con las que están trabajando caducan a finales de junio, mes en el que debería aprobarse la operación en sendas juntas de accionistas.

Hay que tener en cuenta que las juntas deben convocarse con un mes de antelación, es decir, como máximo a finales de mayo. Pero antes un experto independiente que nombre el registro mercantil tiene que emitir su informe sobre esta operación y la ecuación de canje.

Fuentes financieras conocedoras de las negociaciones mantienen que los principales ejecutivos de Unicaja y Liberbank, están haciendo todo lo posible para cerrar la operación en los próximos días. El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga, de hecho, aseguró el pasado 25 de abril en la junta de accionistas de la entidad malagueña que esperaba que “en las próximas semanas se pueden adoptar las decisiones que permitan llevar adelante la operación” de fusión con Liberbank. También es cierto que a mediados de abril esperaban que la ecuación de canje estuviese cerrada a finales de ese mes.

El presidente de Liberbank, Pedro Rivero, sin embargo, apenas hizo referencia el martes en la junta de accionistas de la entidad de origen asturiano a la integración con Unicaja, como tampoco lo hizo el consejero delegado Manuel Menéndez, según fuentes asistentes a este acto. “Se ha ido avanzando” en distintos aspectos de la negociación, pero aún no hay un acuerdo formal, dijo Rivero.

Tanto la entidad de origen malagueño como Liberbank han presentado los resultados del primer trimestre del año. En este periodo Unicaja ganó 63 millones, un 10,2% más que un año antes, y su ratio de capital de máxima calidad CET1 se situó en el 13,3%, mientras que el ratio de capital de Liberbank es del 12,5%. Esta entidad obtuvo un beneficio neto de 21 millones de euros de enero a marzo, con una caída del 28,5%.

Estas diferencias en el ratio de capital han provocado una nueva negociación del canje, ya que Unicaja considera que la diferencia en el ratio de capital debe contar a su favor para subir su participación en la entidad resultante, o que sea Liberbank la que se haga cargo de igualar su ratio de capital, para lo que pueden ampliar capital o vender algunas participaciones, entre ellas alrededor del 12% de Caser, para quedarse con un 10%. La tasa de morosidad de Unicaja es del 6,3%, mientras que la de Liberbank se sitúa en el 4,5%.

El problema es que el proceso de venta de Caser se cerrará antes de fin de año, para lo que queda aún bastante. Con esta operación de venta Unicaja y Liberbank ingresarían unos 120 millones de euros. En el canje, aún abierto, pesan varias cosas, como el capital de cada una, el ratio de solvencia, la calificación de ambas firmas, o las exigencias de los supervisores, por ejemplo.

Inicialmente, la ecuación de canje analizada era de 60% a favor de Unicaja y 40% de Liberbank. Pero tras el fuerte saneamiento del segundo banco y su subida a Bolsa, sobre todo tras el amago de opa de Abanca, los accionistas de Liberbank reclamaron un mayor porcentaje, de un 47%, frente a un 53% de Unicaja, pero la entidad malagueña parece que no está dispuesta a ceder mucho, y ofrece un canje del 57%, frente al 43% de Liberbank. Además, reclama que la firma que dirige Menéndez suba las dotaciones.

Tanto Azuaga como Menéndez están dispuestos a llegar en breve a un acuerdo, pero, según recalcan fuentes financieras, hay algún que otro directivo que se resiste a la operación.

Las prisas por vender de Oceanwood

Capital del 17%. Algún accionista de Liberbank como el fondo Oceanwood, con casi el 17% del capital (aunque con el 10% a través de derivados), mete presión para que la operación se cierre rápido, pero a un precio más elevado para la entidad en la que se sienta. Quiere hacer caja lo antes posible.
Accionistas de Liberbank. Además de Oceanwood, otros socios destacados de Liberbank son la familia Masaveu, con el 5,5%; el empresario mexicano Tinajero (7,4%), y las tres fundaciones de la ex caja de ahorros (la de Santander y Cantabria, la de Extremadura y la de Asturias) suman el 24,3%. En Unicaja el principal accionista es la Fundación Unicaja, que controla el 51,7%.

Ajustes. Credit Suisse estima una disminución de costes potencial de hasta 200 millones y calcula gastos de reestructuración de 350 millones y ajustes negativos por 500 millones en esta fusión, según un informe de mediados de abril.

Juntas para junio. Los contactos entre los dos grupos para crear el sexto mayor banco de España, con unos activos de unos 96.000 millones, empezaron a principios de diciembre pasado con la idea de que la operación pudiera cerrarse en la primera mitad de 2019.

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