ERC gana en Cataluña, seguido de cerca por los socialistas

La formación independentista obtiene 15 escaños frente a los 12 del PSC

elecciones generales Cataluña
Gabriel Rufian, número dos de ERC.

Cataluña ha sido uno de los temas dominantes durante la campaña electoral. En un momento en el que la sociedad continúa dividida y el juicio del procés está a punto de entrar en su segundo mes, las elecciones generales despertaron un fuerte interés entre los catalanes. Esto tuvo su reflejo en la participación. El tiempo desapacible que hizo en gran parte de la comunidad no impidió que los catalanes acudieran a su cita con las urnas. A las seis de la tarde el dato de participación se disparó 18 puntos más que en las elecciones de 2016, superando en 8,2 puntos la media nacional. Esta cifra se trata de la más elevada desde 1982.

ERC ha ganado por primera vez unas generales en Cataluña, al obtener 15 escaños y el 24,6% de los votos, el mejor resultado de su historia.  El otro gran vencedor de la jornada fue el PSC, que consiguió 12 asientos frente a los 7 logrados hace tres años, y el 23,2% de los votos. 

Unidas Podemos y JuntsxCat se disputan la tercera posición con siete escaños, aunque la formación morada gana por porcentaje de votos (14,9% frente a 12,1%). La formación de dirige Quim Torra, que en las anteriores elecciones se presentó con las siglas de CDC, pierde un asiento y revalida el peor dato de su historia, un puesto que hasta el momento estaba reservado para los comicios de junio de 2016. Eduard Pujol, portavoz adjunto en el Parlament, mostró su repulsa por los políticos encarcelados y afirmó que mientras algunos hablan de “fiesta de la democracia” en estas elecciones compiten “con gente en el exilio y la prisión”.

Ciudadanos repite el resultado de las pasadas generales y obtiene cinco escaños, los mismos que hace tres años. La actitud reaccionaria del PP, que durante la campaña afirmó que si ganaba las elecciones activaría el 155, pasó factura a la formación, que solo logra llevar al Congreso un diputado frente a los seis que tenía hasta entonces. Cayetana Álvarez de Toledo será la única representante de los populares catalanes en la Cámara baja. Mismo resultado al de los populares es el conseguido por Vox. No obstante, el partido de Abascal logra menos votos que el PP en la autonomía.

Por provincias, el PSC gana en Barcelona, frente al liderazgo logrado por Podemos hace tres años, mientras que en Tarragona, Girona y Lleida, la victoria vuelve a ser para ERC. Tras conocer esta victoria, el número dos del partido independentista, Gabriel Rufián, ha salido exultante ante sus votantes: "Cataluña no solo no despierta al fascismo sino que lo combate y destruye al fascismo". No obstante, ha pedido que se recuerde a "los nueve demócratas que siguen en la cárcel, a los compañeros en el exilio y a las 30 personas que están siendo señaladas por el Estado". 

La ministra de Política Territorial y candidata de PSC a las elecciones generales por Barcelona, Meritxell Batet, ha querido felicitar a ERC por su resultado y ha celebrado la victoria de los socialistas. "Pedro Sánchez volverá a ser presidente de España", ha subrayado.

En la comunidad autónoma estaban en juego 48 de los 350 diputados. Además, los escaños obtenidos por los partidos independentistas podrían ser utilizados por Pedro Sánchez para sumar la mayoría suficiente para poder continuar en la Moncloa.

Por provincias, la mayor participación se ha registrado en Barcelona, donde ha alcanzado el 78,2% del censo, seguida de Girona, con el 76,1%, y por Tarragona y Lleida, con alrededor del 75,8%. Lleida ha sido la circunscripción donde la participación ha aumentado más respecto a 2016, cerca de 17,5 puntos, mientras en Girona ha crecido en 15,5%, en Tarragona se ha elevado en un 14% y en Barcelona ha subido 13,8 puntos. 

Los resultados de estas elecciones lanzan un claro mensaje al partido que finalmente consiga formar Gobierno. En los próximos cuatro años el diálogo y la búsqueda de una solución al conflicto independentista debe ser el camino a seguir. La confrontación que durante meses ha existido entre Madrid y Barcelona ha demostrado que solo sirve para que el problema se encalle aún más.

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