Ciudadanos descarta un pacto con Sánchez y se proclama líder de la oposición

La formación de Albert Rivera se sitúa a tan solo ocho escaños del ‘sorpasso’ al PP y le supera en Madrid y en Andalucía

elecciones generales Ciudadanos
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (tercero por la izquierda) comparece junto al resto de dirigentes del partido tras conocer los resultados de las elecciones generales.

Ciudadanos superó este domingo las expectativas que le auguraban la mayoría de sondeos y logró cosechar 57 diputados, una fuerte remontada que supone 25 escaños más respecto a las últimas elecciones de 2016 y que le sitúa como tercera fuerza del arco parlamentario, desbancando del podio a Podemos. A pesar de que la formación no consigue su objetivo de arrebatar el liderazgo del centroderecha al PP, los naranjas le pisan los talones a los populares y se sitúan a tan solo ocho diputados del sorpasso. La formación que lidera Albert Rivera consiguió recabar el 15,8% de los apoyos y más de cuatro millones de votos, casi un millón más que en los últimos comicios y su mejor resultado desde que irrumpió en el hemiciclo nacional en 2015.

A pesar de que Ciudadanos sumaría mayoría absoluta con el PSOE –que logra 123 escaños– parece muy difícil que ambas formaciones puedan llegar a sellar un Gobierno de coalición, como sí lo hicieron hace apenas tres años, con el llamado “pacto del abrazo”. Un acuerdo que sin embargo no llegó finalmente a buen puerto por el rechazo de Podemos. Tras conocer los resultados, el líder de la formación naranja se erigió este domingo en líder de la oposición: "Vamos a controlar a este Gobierno. Los líderes de la oposición van a ser los diputados de Ciudadanos", afirmó, tras señalar que "Sánchez e Iglesias van a formar gobierno con los nacionalistas".

Albert Rivera había sido tajante a lo largo de la campaña electoral al asegurar que no pactaría con los socialistas, tal y como decidió por unanimidad la ejecutiva del partido en febrero. Ciudadanos no se cansó de pedir el voto para echar a Sánchez de la Moncloa, a quien ha acusado de haber perpetrado uno de los hechos “más graves” de la democracia por sentarse a dialogar y pactar con las fuerzas independentistas. 

El resultado histórico de los naranjas se explica por el viraje a la derecha para competir contra el PP y Vox –una estrategia que ha dado finalmente buenos frutos–, pero también porque ha logrado captar a muchos votantes de centro, los más indecisos e infieles, según las encuestas. El peso del partido de Albert Rivera no paró de subir a lo largo del recuento electoral, al tiempo que los populares se hundían y recababan finalmente el peor resultado de su historia, con apenas 66 diputados y el 16,7% de los votos, tan solo un punto más que la formación de centroderecha. Ciudadanos fracasa sin embargo en lograr una mayoría alternativa para desbancar a Pedro Sánchez del Gobierno.

La formación logra su mejor resultado en Andalucía, Madrid, e irrumpe con mucha fuerza en las dos Castillas. En la comunidad andaluza Cs recaba 11 escaños, cuatro más que en las últimas elecciones, gracias al tirón de los recientes comicios autonómicos en la región, celebrados hace apenas cinco meses y donde el partido dobló su peso, y llegó al Gobierno de la Junta en coalición con el PP, poniendo fin a 36 años de era socialista. Buenos resultados también en Madrid, donde los naranjas obtienen ocho diputados, dos más que en los comicios de 2016, lo que les permite pasar de cuarta a segunda fuerza, solo por detrás de los socialistas. En la Comunidad Valenciana, los de Rivera logran seis escaños, uno más que en las últimas elecciones.

En Cataluña, logra salvar los muebles y obtiene cinco diputados, los mismos que en los últimos comicios. La decisión de que Inés Arrimadas –la segunda figura más relevante del partido y portavoz naranja en el Parlament catalán– de saltar a la política nacional como representante por Barcelona habría funcionado solo en parte, al evitar una sangría de votos hacia Vox, pero sin sumar. La estrategia de mano dura volviendo a aplicar el artículo 155 –para intervenir la Generalitat y suspender la autonomía catalana– no ha convencido a los electores de la región, que parecen preferir fórmulas de diálogo.

Muy relevante también su peso en Castilla y León donde le arrebata mucho voto al PP. En efecto, la formación naranja pasa de uno a ocho diputados, mientras que los populares pierden ocho escaños, de 18 a 10. Algo menos importante pero igualmente relevante los resultados cosechados en Castilla La Mancha, donde saca cuatro escaños. En 2016 Ciudadanos había perdido representación en esa comunidad autónoma, tras recabar tres diputados en 2015.

Igualmente, la estrategia seguida en Navarra –al presentarse conjuntamente con el PP y Unión del Pueblo Navarro– les permite cosechar dos diputados, empatando con los socialistas, y obteniendo el mismo número que el PP en 2016. El partido obtuvo representación en todas las regiones del país excepto en el País Vasco, Ceuta y Melilla.

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