Energía

Los fondos blindan su inversión en renovables ante un posible cambio de Gobierno

Los inversores piden cláusulas de ‘earn-outs’ para ajustar el precio. Temen nuevos recortes en la rentabilidad de las renovables

Los fondos blindan su inversión en renovables ante un posible cambio de Gobierno

La inversión en energías renovables en España empieza a despertar de nuevo. El recorte a la rentabilidad a la producción de energía verde impulsado por el Gobierno de Rajoy en 2013 provocó una avalancha de demandas de los fondos ante las cortes de arbitraje internacionales. Y congeló el atractivo de este tipo de activos en el mercado español.

Los pesos pesados mundiales de la inversión verde empezaban a cambiar su mirada hacia España en los últimos meses. Por un lado, ante unos proyectos cuya viabilidad no está ya tan ligada a la rentabilidad impuesta por el Consejo de Ministros. Por el otro, y tras la moción de censura, los inversores sentían que la nueva titular de Transición Energética, Teresa Ribera, tenía una mejor predisposición hacia sus peticiones.

Sin embargo, unas nuevas elecciones se han vuelto a cruzar en su camino. Lejos de paralizar la actividad inversora en los últimos meses, esta ha mantenido su auge, incluso tras la convocatoria electoral. Oaktree ha vendido Eolia al fondo de pensiones de Alberta, JP Morgan acaba de cerrar la adquisición de parques eólicos de EDP, KKR ultima la desinversión de X-Elio con Repsol y Brookfield como finalistas, así como Acciona Renovables, Renovalia o Fotowatio también están en el mercado. Pero los fondos no están dispuestos a que un cambio de Gobierno les pille otra vez con el pie cambiado.

Según explican fuentes financieras a CincoDías, en todas estas operaciones en curso los múltiples fondos interesados exigen a la parte compradora blindajes que les protejan en caso de que el nuevo Ejecutivo resultante tras las elecciones del 28 de abril tenga la tentación de desplegar una regulación menos favorable para las renovables. El temor es que un posible pacto entre PP, Ciudadanos y Vox dé al traste con las medidas tomadas por Ribera en los últimos meses y que había puesto a España de nuevo en el radar.

El más común de estos blindajes es incluir una cláusula de earn-out. Es decir, que regula el precio desembolsado por el comprador ante un evento futuro. En caso de que el nuevo Gobierno tome medidas que el sector vea como negativas o bien el vendedor deberá devolver el importe percibido o bien el comprador dejará de embolsarse cantidades prometidas para el futuro. Estos cálculos parten de que el próximo ejecutivo mantendrá inalterada la rentabilidad para la producción de energías renovables en el 7,38% que prometió la ministra Ribera.

Los fondos están exigiendo este tipo de cláusulas tanto para la compra de proyectos de greenfield (en desarrollo) como de brownfield (llave en mano). También para participar en la financiación de los adjudicados en las últimas subastas de renovables. Aquí destaca el crédito que JP Morgan concedió a Forestalia para desarrollar los 1.200 MW adjudicados en la última subasta y que ahora trata de colocar en el mercado.

Precisamente, la financiación de los desarrollos de renovables en España es el principal caballo de batalla del sector tras el recorte de Rajoy de 2013. Los bancos y las aseguradoras son los más reticentes hasta el momento en volver a financiar la construcción de proyectos renovables en España.

"Lo que ocurrió está aún muy reciente y fue una hecatombe para el mercado. Estamos aún recuperando la confianza. Por el momento, tan solo financian los fondos. Esta financiación es, además, muy selectiva y a plazos muy cortos", explica una fuente del sector. Y cita a la banca nacional (entre ellos a Sabadell, Bankia o Santander) como los únicos que conceden préstamos de este tipo, mientras que el sector aún no es aún permeable a la financiación de gigantes internacionales como HSBC, Commerzbank o Deutsche Bank.

"Estos blindajes deben desaparecer. España debe dar la seguridad jurídica suficiente para que los fondos inviertan a riesgo. Para ello también se debe promocionar en plazas financieras como la City de Londres las posibilidades de las renovables en España", explican estas mismas fuentes. En el horizonte está la construcción de entre 45 y 60 GW antes de 2030 a los que España se ha comprometido y que requerirán de una inversión internacional de 25.000 millones.

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