Las naturalezas muertas de Morandi reviven en el Guggenheim

La muestra recoge la influencia de los maestros antiguos, como Zurbarán o El Greco, en la obra del artista italiano, plagada de bodegones

Óleo sobre lienzo 'Naturaleza muerta', de Morandi, expuesta en Bilbao.
Óleo sobre lienzo 'Naturaleza muerta', de Morandi, expuesta en Bilbao.

Apenas viajó fuera de su ciudad natal, Bolonia, pero eso no fue óbice para que Giorgio Morandi (1890-1964), uno de los grandes pintores italianos del siglo XX, se inspirara en otros referentes de la historia del arte. Alejado de todas las corrientes, buscó su propio camino y se fijó en pequeños detalles de otros artistas, a los que tuvo en cuenta para formarse como creador.

De la obra de Zurbarán, La Virgen con el Niño Jesús y San Bautista niño se quedó con la imagen del plato de fruta, y así lo reflejó en uno de sus bodegones de la colección Naturaleza Muerta. De El Greco le interesaba sobre todo cómo pintaba las flores, recordó este jueves la comisaria Petra Joos, durante la presentación de Giorgio Morandi y los Maestros Antiguos, muestra que se exhibe hasta el 6 de octubre en el Museo Guggenheim de Bilbao, y que cuenta con el patrocinio de Iberdrola. La investigadora ha querido ahondar en varios de sus ascendientes, entre ellos, la pintura española del siglo XVII y la tradición del bodegón.

Tres salas de la pinacoteca acogen. por primera vez y en el mismo espacio, las inconfundibles pinturas de Morandi, así como una selección de obras de esos maestros antiguos que influyeron en su carrera artística. Entre estos últimos, la citada pintura de Zurbarán, que forma parte de la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao, o las dos obras de Chardin, artista que descubrió en un viaje a Suiza, sobre El castillo de naipes, o la Mesa de la cocina. De estos también extrae pequeños momentos, que sirven de base para sus composiciones. En todo lo que tiene alrededor encuentra referencias emocionales. Es el caso de una colección de botellas de 1957, inspiradas en las Torres de Bolonia.

A lo largo del recorrido se puede observar la evolución del artista, formado en la Academia de Bellas Artes de su ciudad de origen, y las distintas etapas de su obra, como se refleja en algunos de sus bodegones más oscuros recogidos de la escuela tenebrista española o inspirados en la época del fascismo de Mussolini.

En otras piezas se descubre una nueva etapa, la de la luz. “En ella, sus bodegones ya no son tan planos, los objetos tienen estabilidad y volumen”, aseguró Joos, durante el paseo entre las pinturas de Morandi, uno de los máximos exponentes de la belleza tranquila y cotidiana que aportan las botellas, jarrones, cajas o latas.

Normas