Dos gestores ‘amateur’ baten a sus rivales con un fondo que renta un 30% en 2019

Abante Biotech está gestionado por un médico y un banquero de inversión

Armando Cuesta y Juan Martínez, gestores del fondo Abante Biotech.
Armando Cuesta y Juan Martínez, gestores del fondo Abante Biotech.

Solo hace cinco meses que han dado el salto a la profesionalización, pero ya están sorprendiendo a todo el mercado. Armando Cuesta y Juan Martínez tienen poco más de treinta años. Hasta hace poco nunca se habían dedicado a la gestión de inversiones, pero el fondo sobre biotecnología que lanzaron a finales de 2018, de la mano de Abante Asesores, está logrando rentabilidades espectaculares. Solo en 2019 se ha revalorizado un 30%. 

Estos rendimientos sitúan a este producto como el más rentable dentro de la categoría de fondos de biotecnología, y el segundo fondo de inversión con mayor revalorización de todas las gestoras españolas (solo por detrás del Merch-Oportunidades, un fondo con 15 años de historia).

El secreto del éxito de este producto está en el tándem que forman sus gestores y en la especialización de tareas. Armando Cuesta (Toledo, 1985) era un brillante médico antes de entrar el mundo de la gestión de activos. Trabajaba en Nueva York, en un laboratorio de ensayos clínicos. Su amigo Juan Martínez (Granada, 1985) se dedicaba al asesoramiento para grandes compañías en el banco de inversión Goldman Sachs. Vivía en Londres. Antes había trabajado para JP Morgan, el mayor banco de Estados Unidos.

Ambos ya tenían interés en la gestión de activos. Compartían ideas. Analizaban las salidasa Bolsa de pequeñas compañías farmaceúticas. Evalúaban cómo iban los ensayos clínicos. Desde el principio, Cuesta se dedicó a la parte más científica. Conocer bien el ámbito de conocimiento de cada empresa. ¿Qué tipo de terapias está desarrollando? ¿Cuánto han avanzado? ¿Qué respuesta están dando la agencia estadounidenses de fármacos, la FDA (por sus siglas en inglés) a los primeros ensayos clínicos?

Martínez, por su parte, se centra en todos los aspectos financieros. ¿Qué fondos de capital riesgo han respaldado a la nueva compañía en sus primeros años? ¿Qué necesidad de financiación tiene para seguir con las investigaciones? ¿Qué mercado potencial tienen los fármacos que están desarrollando? ¿Cuáles son sus rivales? ¿En qué momento saldrá del accionariado el private equity?

El fondo Abante Biotech comenzó a cotizar oficialmente el 27 de diciembre. Cuenta con versión española y con formato luxemburgués. Dispone de varias clases, con menores comisiones cuanto mayor es la inversión. En los 10 meses de funcionamiento piloto, el vehículo había logrado un rendimiento del 18%.

"El fondo es atractivo porque el sector de la salud y la biotecnología va a seguir creciendo, con independencia de lo que ocurra en los mercados, y porque el proceso de inversión del fondo está muy bien diseñado", explicaba Juan Martínez en la presentación del fondo.

Por ahora, el fondo Abante Biotech está invertido en grandes farmaceúticas como Amgen, Gilead y Biomarin, que les permiten mejorar la liquidez del fondo. En los últimos meses "hemos aprovechado las bajadas en Bayer, Fresenious Medical Care y Biogen para construir posición en ellas", explican los gestores del fondo.

Otras posiciones importantes de la cartera son edición genética con posiciones en Editas, Crispr e Intellia. También están analizando oportunidades en firmas especializadas en terapia génica, infecciosas, prevención de ahorros hospitalarios, CAR-T y nanotecnología.

Invertir en biotecnología no es fácil. Es un sector que tienen unas lógicas completamente distintas a otros mercados. Para empezar, la mayor parte de las empresas no tienen ningún ingreso. Se dedican a la investigación y su valor está en la capacidad que tengan de desarrollar ingresos en el futuro. Además, este mercado requiere una serie de conocimientos científicos de los que carecen la inmensa mayoría de los inversores. "También hay que tener en cuenta que estas firmas tienen unas fases y procedimientos de financiación muy especiales, en los que van logrando más recursos en la medida que logran ir avanzando en los ensayos clínicos, por lo que es fundamental conocerlos y estar encima de ellas", apuntaba Martínez.

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