Sin investigación no habrá Formación Profesional fuerte

Menos del 5% de las publicaciones científicas están relacionadas con la FP Inicial o Dual

Formación profesional pulsa en la foto

España no es país para la Formación Profesional. Mientras que la tasa de estudiantes matriculados en este itinerario formativo supera el 25% en la media de la OCDE, en España la cifra se reduce al 12%. Muy lejos quedan zonas vecinas como Francia, Portugal o Italia, en donde el porcentaje de estudiantes llega al 23% en los dos primeros casos, y al 42% en el último. A mucha distancia están también modelos como el sueco (22%), el noruego (29%) o el finlandés (30%). Urge por ello, en opinión de Francisco Belil, vicepresidente de la Fundación Bertelsmann, impulsar esta opción docente en el país, que además está mucho más conectada con las demandas del sector empresarial y sirve de antídoto para luchar contra el paro juvenil.

Para ello, además de una transformación completa del sistema educativo y de un cambio cultural importante en la sociedad, es necesaria la colaboración del mundo académico y científico, que tradicionalmente se ha acercado mucho más a ramas como la universitaria. “Implementar una Formación Profesional fuerte y de calidad requiere de la participación activa de la comunidad científica”, precisó este martes Belil en la presentación del Diagnóstico de la investigación sobre la Formación Profesional Inicial en España, elaborado conjuntamente por la citada organización y por la Fundación Bankia para la Formación Dual. Y es que, añadió, “sin conocimiento nos será muy difícil acertar en la implementación de las políticas que este modelo necesita para despegar”.

Así lo aseguró también Pilar Martínez, profesora titular de la Universidad de Murcia y coautora del documento: “No tenemos más remedio que investigar e innovar, porque lo que no se ve, de lo que no hay información, no existe”. En este sentido, y pese a que la FP goza de gran prestigio entre la mayoría de miembros de la OCDE, en España el modelo sigue sin conseguir tal reconocimiento, tampoco en el terreno de la investigación científica.

Según los datos recopilados por Martínez y por Benito Echeverría, coautor del informe y catedrático de la Universidad de Barcelona, la producción académica publicada sobre esta temática entre 2005 y 2017 ha sido escasa y poco regular. “Nos referimos a las tesis doctorales, a documentos e informes relacionados con la FP, a artículos científicos... El volumen ha sido muy pequeño”. De una muestra de más de 7.700 registros, tan solo 260, el 3,3% del total, “han tratado sobre el estudio de la FP Inicial o Dual, una cifra realmente nimia”, esgrimió Echeverría.

La falta de investigación en esta área, subrayó el catedrático, es aún más notable en cuanto a los estudios y trabajos relacionados con las empresas formadoras, que a su vez son las que absorben y capitalizan la mayor parte de titulados. “La verdad es que esperábamos encontrar trabajos sobre empresas formadoras, pero no lo hemos hecho”, lamentó Echeverría, quien recordó que sería necesario que estos estudios se impulsasen desde el ámbito universitario y que en los campus existiesen departamentos de investigación dedicados también a estudiar y analizar este modelo formativo.

La Formación Profesional avanza poco a poco y amplía cada curso su abanico de ofertas. Pero sin producción científica, prosiguió Pilar Martínez, es imposible palpar y obtener información detallada de su madurez: “Sin un contraste, todo queda en buenas prácticas y en voluntad, pero no en cambios tomados en base a conocimiento”.

Poner algo de luz sobre este modelo, señaló Martínez, contribuye a combatir el desempleo juvenil. Según los datos del estudio, España, lastrada en parte por la debilidad de su FP, es el país de la OCDE que más jóvenes que ni estudian ni trabajan ha generado desde el inicio de la crisis financiera. “En 2005, un 15,8% de jóvenes españoles de entre 15 y 29 años ni estudiaban ni trabajan. En 2015 esta cifra se elevó hasta el 22,8%. Casi siete puntos más que 10 años antes, mientras que la media de la OCDE casi no se vio alterada”, alegó Martínez.

Normas