Fernando Alonso perdió un millón con su marca de moda en su año de estreno

La firma Kimoa generó unas ventas de 400.000 euros en su año de lanzamiento

Fernando Alonso, con una gorra de su marca Kimoa, antes de un Gran Premio de Fórmula 1.
Fernando Alonso, con una gorra de su marca Kimoa, antes de un Gran Premio de Fórmula 1.

Fernando Alonso, el piloto español doble campeón del mundo de Fórmula 1, combina desde hace tiempo su frenética actividad deportiva con su vertiente empresarial. El asturiano, que volverá a subirse esta semana a un monoplaza de McLaren en unos test de entrenamiento, y que en breve comenzará a preparar el asalto a las 500 millas de Indianápolis, cuenta con dos grandes proyectos fuera de la pista: su museo y academia de pilotos, con un circuito de karting incluido a las afueras de Oviedo; y con la firma de moda Kimoa, dedicada a la venta a través de internet de camisetas, gorras, gafas de sol, bañadores y otro tipo de prendas con un enfoque juvenil y urbano.

Una andadura que comenzó en 2016 pero que dio sus primeros pasos comerciales durante 2017. Desde entonces, Alonso aparece en cada compromiso deportivo con prendas de su propia marca, como gorras personalizadas para cada gran evento, convirtiéndose en su mejor plataforma de lanzamiento, sobre todo cuando todavía competía en la Fórmula 1, dada la audiencia mundial que alcanza el Gran Circo.

Este proyecto, que gestiona bajo la sociedad Quimoalar, todavía deberá coger velocidad. En su primer año completo de actividad, ya con generación de ventas, la empresa de Fernando Alonso perdió 1,06 millones de euros, lo que también llevó a la compañía a cerrar con un patrimonio neto negativo de 1,1 millones de euros. Quimoalar es una sociedad limitada que fue registrada con un capital social de 3.000 euros.

La cifra de negocios alcanzó los 404.000 euros. Como empresa que inicia su andadura, y además con un carácter internacional y de expansión, la mercantil de Alonso tuvo que incurrir en unos gastos de explotación elevados, de casi dos millones de euros, entre los que se incluyen unos gastos de personal por encima de los 335.000 euros con ocho asalariados. Estos gastos los compensa con más de medio millón de euros de ingresos “por trabajos realizados por la empresa para su activo”. Este epígrafe activa como ingresos en la cuenta de resultados las inversiones llevadas a cabo para la puesta en marcha del negocio.

Kimoa realiza en la actualidad envíos a 75 países, según la información que aparece en su página web. Las redes sociales son un buen trampolín para la marca, sobre todo Instagram, donde cuenta con más de 40.000 seguidores. Detrás de la firma, además de Alonso como inversor, están Alberto Fernández Albilares, como administrador único, y Luis García-Abad como apoderado. El primero es amigo de la infancia del piloto, mientras que el segundo es su representante y la persona de su máxima confianza.

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