Iberdrola reabre la guerra con Siemens por la gestión de Gamesa

La eléctrica acusa a la firma alemana de auto adjudicación de contratos por 26 millones, que antes realizaban la propia filial o los proveedores

Markus Tacke, consejero delegado de Siemens Gamesa.
Markus Tacke, consejero delegado de Siemens Gamesa.

Solo tres accionistas tomaron la palabra en la junta de accionistas de Siemens Gamesa (SG), celebrada este miércoles en Bilbao, y la sorpresa llegó con el tercero. Mikel Arrieta, abogado en representación de Iberdrola, reabrió la batalla de la eléctrica contra la multinacional alemana por la gestión del grupo renovable que surgió hace ya dos años tras la fusión de sus activos eólicos con los de Gamesa.

Arrieta recordó el carácter industrial del proyecto, lo que evitó que la multinacional de Munich tuviera que lanzar una OPA para hacerse con el 59% de los títulos, frente al 8% que mantiene Iberdrola y que le mantiene como segundo accionista y cliente de referencia.

Según el discurso del abogado vasco, la corporación que preside Ignacio Galán quiere ayudar a preservar la "independencia" de Siemens Gamesa y reiteró la intención de Iberdrola de funcionar como "contrapeso" a la gestión de Siemens en su filial con sede en Zamudio (Bizkaia).

El núcleo del conflicto, que parecía que se había apagado desde la tormentosa junta de accionistas de 2018, tiene que ver con las operaciones vinculadas, la compra de productos y servicios que Iberdrola entiende que se hace a favor de Siemens. En concreto, proyectos por importe de 26 millones que antes realizaba la propia Gamesa o adjudicaba a proveedores externos.

Arrieta declaró en la junta que la eléctrica recibió esta información la noche de este pasado martes, sin apenas tiempo, en su opinión, para revisar una documentación. Estos datos incluían además pedidos "transitorios" a favor de Siemens, hasta que se culminara la fusión, que ahora se han transformado en "acuerdos a largo plazo" y por un importe de 25 millones.

Las críticas del representante de Iberdrola también alcanzaron al plan de retribuciones de la alta dirección de Siemens Gamesa, que se ha modificado recientemente para mejorar al alza los ingresos variables por objetivos, un cambio que interpreta como "un paso más a la integración" de la empresa vasca en la multinacional alemana.

Entre la batería de reclamaciones, Iberdrola también atacó la presunta falta de transparencia que nace de un acuerdo aprobado por el consejo de administración de Siemens Gamesa y por el que sus miembros solo conocerían y aprobarían "aquellas operaciones que superen determinados umbrales económicos".

Esa decisión impediría que el consejo supervisara "operaciones estratégicas o con especial riesgo fiscal". Esto incluso limitaría la "facultad para determinar las políticas y estrategias generales" de la compañía vizcaína, según la argumentación de Iberdrola. Aduce además que con este presunto bloqueo Iberdrola no tendría conocimiento de "operaciones relevantes".

Pese a estos ataques, Iberdrola votó en la junta a favor de las cuentas anuales de 2018 y del correspondiente informe de gestión, y se abstuvo en el punto 13 del orden del día, relativo al citado plan de retribuciones de los principales directivos.

Además, Arrieta reconoció el "importante esfuerzo" que está realizando la comisión de auditoría, que es la que revisa todas las adjudicaciones.

Tanto Miguel Ángel López como Markus Tacke, presidente y consejero del fabricante de aerogeneradores, defendieron la "independencia" de esta comisión, presidida por Félix Zarza e integrada por dos miembros más. En caso de duda, la comisión recurre a la aportación de consultores externos, añadió Tacke, quien matizó que recibió esta semana las preguntas de Iberdrola y trabajaron en su respuesta hasta la noche de este martes. La propia eléctrica celebra su junta de accionistas este viernes, por lo que el enfrentamiento con Siemens puede escribir un nuevo capítulo.

López especificó que la comisión controla todas las operaciones, también las que tienen que ver con Iberdrola, uno de los principales compradores de las turbinas de SG por sus inversiones en eólica marina y terrestre. En su opinión, la comisión de auditoría realiza un trabajo "impecable" y "excelente". Por eso comentó en la junta que SG ha aprobado una subida salarial para sus miembros. Tacke negó cualquier posible integración de la filial vasca en la estructura de su accionista mayoritario.

Sobre el empleo de Siemens Gamesa en España, el consejero delegado respondió a Elena Martínez, representante del sindicato UGT que intervino en la junta, que la empresa renovable contrató en el país a 320 trabajadores en 2018, aunque los procesos de optimización son constantes, según el directivo alemán. En el caso de España, Tacke señaló que la creación de empleo local dependerá de la política renovable del Gobierno de Madrid.   

 

 

 

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