Sacyr empieza a captar financiación para uno de sus pulmones a largo plazo: las autopistas colombianas

BlackRock o al ICO español entran en un crédito de 630 millones para la concesión Autopista al Mar 1

Trabajos de construcción de uno de los dos tubos del túnel de 4 kilómetros de la Autopista al Mar 1.
Trabajos de construcción de uno de los dos tubos del túnel de 4 kilómetros de la Autopista al Mar 1.

Los proyectos concesionales de Sacyr en Colombia, incluidos en el programa 4G de autopistas, comienzan a levantar financiación a largo plazo y lo hacen con el respaldo de la banca e inversores internacionales. Se trata de un hito de la máxima relevancia que garantiza la ejecución de inversiones por más de 2.600 millones de euros en el país.

La compañía que preside Manuel Manrique ha anunciado el cierre financiero del proyecto Autopista al Mar 1, para el que ha obtenido 2,19 billones de pesos colombianos (unos 630 millones de euros) sobre un presupuesto de inversión de 1.000 millones de dólares (878 millones de euros).

Entre las entidades inmersas en el crédito figuran el gigante de la inversión BlackRock y el ICO español. Además, han prestado financiación el FDN colombiano, el germano KfW IPEX-Bank, el órgano multiaterial BID Invest, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la entidad francesa Société Générale y el japonés Sumitomo Mitsui (SMBC).

Sacyr trabaja ahora en los cierres financieros de sus otras tres autopistas en concesión en el país, con previsión de sellar acuerdos en los próximos meses. Las obras están lanzadas una vez que el grupo español optó por el arranque de las mismas con recursos propios y la activación de créditos puente. En el caso de Autopista al Mar 1, el grado de avance de los trabajos alcanza el 30%.

La construcción y gestión de infraestructuras se ha convertido en el corazón del negocio de Sacyr, que reconstruyó su actividad concesional tras la venta de Itínere en los primeros compases de la crisis. De hecho, la compañía soltó el pasado 28 de febrero el último paquete del 15,5% que mantenía en la citada concesionaria por 202 millones. España, Italia, Chile y Colombia son ahora los grandes graneros de cartera a largo plazo, con grandes autopistas a un paso de comenzar a operar, como es la Pedemontana-Veneto italiana o el citado avance en Colombia. El mercado concesional de Estados Unidos también está en el radar de la compañía

Sacyr empieza a captar financiación para uno de sus pulmones a largo plazo: las autopistas colombianas

El proyecto Autopista al Mar 1, impulsado por la concesionaria Devimar (Sacyr tiene el 37,5%, Strabag cuenta con idéntica participación y Concya tiene un 25%), tendrá 176 kilómetros de doble calzada entre Medellín y Santa Fe de Antioquía, y prevé la rehabilitación de otros tramos ya existentes. En el proyecto trabajarán hasta 2.200 personas entre puestos directos e indirectos.

Tres autopistas más del programa 4G

El consorcio Estructura Plural SAC 4G, controlado por Sacyr Concesiones con un 60%, y en el que también figura Herdoiza Crespo (40%), está construyendo y operará la Autopista Pasto-Rumichaca, de 80 kilómetros de trazado. La inversión prevista asciende a 1.073 millones de dólares (942 millones de euros) y el plazo de explotación es de 25 años. Las obras de la misma arrancaron con financiación del consorcio y un crédito puente de 60 millones de dólares (52 millones de euros) ofrecido por Banco Santander y JP Morgan.

El grupo español también impulsa la rehabilitación, mejora y operación del Corredor 5, entre Puerta de Hierro y Cruz del Viso. La inversión para esta autopista de 164 kilómetros es de 275 millones de dólares (241 millones de euros) y el préstamo puente inicial fue de 50 millones de dólares (44 millones de euros). Este primer apoyo fue confiado por Corporación Interamericana para el Financiamiento de Infraestructura (CIFI), Banco Pichincha, Banco BTG Pactual y Cayman Branch.

Una tercera autopista colombiana, del programa 4G, en la cesta de activos de Sacyr, es la Cúcuta-Pamplona, en el departamento de Norte de Santander. La inversión es de 2 billlones de pesos (unos 570 millones de euros) para la construcción de 47 kilómetros de segunda calzada, cuatro kilómetros de calzada sencilla y la rehabilitación de 67 kilómetros existentes.

 

 

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