Entrevista

Ignacio García Magarzo (Asedas): “La demografía y el canal online definirán el súper del futuro”

Las demandas de conveniencia y proximidad consolidan al formato como el preferido para hacer la compra

Ignacio García Magarzo, director general de Asedas.
Ignacio García Magarzo, director general de Asedas.

Los supermercados siguen ganando puestos en las preferencias de los consumidores. El formato, presente desde hace décadas en España, vive un momento álgido. En 2018 sus ventas crecieron un 1,6%, frente al 0,7% del conjunto del gran consumo, según un estudio de Kantar Worldwide. La proximidad y la conveniencia son hoy factores prioritarios para hacer la compra, y si es posible, en un único punto de venta. Testigo de esta evolución ha sido la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), que representa cerca del 70% de la superficie comercial y a cadenas como Mercadona, Dia o los súper regionales, y que celebra su 20º aniversario. Su director general, Ignacio García Magarzo, hace balance.

¿Cómo ha cambiado el formato en estos años?

Han sido los 20 años de la consolidación del supermercado como el favorito de los clientes españoles. Y la maduración de una idea que tuvieron los empresarios del sector, que era crear un formato de proximidad a medida de las necesidades de los consumidores. Pequeñas empresas, casi todas familiares, cooperativas, regionales, reinventaron el formato del supermercado para hacerlo competitivo. Eso les llevó a ganar capacidad de negociación con proveedores, para lo que crecieron o se asociaron en centrales de compra, lo que les permitió competir en precio. E hicieron tiendas más grandes para tener un surtido más completo. Lo que hemos conocido es la reinvención del supermercado y su consolidación como el favorito entre los consumidores.

¿Cómo fue 2018 y qué espera de 2019?

Fue un año de consolidación del crecimiento. El sector de la alimentación, que sufrió menos el impacto de la crisis, conoció su recuperación algo más tarde. En 2012 subió el IVA, en 2014 llegó el veto ruso, que provocó un desplome de precios... Por ello, 2018 fue un año de consolidación de esa recuperación, con un crecimiento modesto, pero estable. En 2019 existen incertidumbres, no relacionadas con las circunstancias del sector, sino externas, que pueden afectar a la confianza del consumidor. Esperamos que eso no ocurra, y pensamos que no hay razones para que no se consuma con confianza. Si eso es así, tiene que ser un año de crecimiento moderado y estabilización.

La crisis hizo reducir al mínimo los márgenes de las cadenas, y siguen siendo bajos. ¿Es un modelo de crecimiento sano?

Nuestro sector es uno de los más competitivos, y por eso nuestras empresas son de las más eficientes dentro de la economía. Eso lo comprobamos en la crisis. Entre 2008 y 2012 fueron capaces de aguantar sin destruir empleo, sin cerrar apenas tiendas, manteniendo el volumen de ventas... Se demostró que nuestro sector tiene una gran capacidad de respuesta ante circunstancias adversas. El entorno de precios y márgenes ajustados se va a mantener porque el consumidor se ha acostumbrado a consumir de una manera diferente, pero las empresas están ahí para demostrar que se han fortalecido y son capaces de mantener modelos de negocio muy eficientes en todos los ámbitos. En España tenemos una mayor diversidad de empresas y una mayor capacidad de adaptación a los distintos territorios por la convivencia de cadenas internacionales, nacionales y regionales. Si se han sabido adaptar a una de las peores crisis de consumo, sabrán adaptarse a los cambios futuros.

¿Los precios bajos no impactan en el resto de la cadena?

La distribución compite de forma responsable incluso cuando lo hace de forma agresiva en precios. Las empresas están muy atentas a los cambios del consumidor y perciben cuando este cambia de establecimiento o de producto porque considera que no le da lo que necesita. La capacidad de reacción es muy grande porque tienen esa información y cuentan con proveedores flexibles con los que se colabora para cubrir las necesidades del consumidor. Eso impacta en la cadena, pero a favor de la eficiencia. Las empresas cada vez tienen una relación más estable con sus proveedores, comparten mejor la información y los riesgos y están más comprometidas en que la cadena, en conjunto, sea eficiente, competitiva y sostenible. Hoy, los supermercados no viven de espaldas a la industria ni a sus proveedores, ni quieren provocar cambios que les perjudiquen, porque lo que quieren es el mejor producto al menor precio posible.

Las empresas de nuestro sector son de las más eficientes que hay dentro de la economía española

¿Hay saturación de supermercados?

Desde que existe Asedas vengo oyendo que nuestro sector esta saturado y no hay espacio para el crecimiento. Pero ha seguido creciendo, porque han seguido cambiando las necesidades de los consumidores y ha habido empresarios dispuestos a adaptar su oferta comercial a esas necesidades. España, frente a Europa, tiene una oferta comercial algo más alta en número de tiendas, pero más baja en superficie media, ya que nuestras tiendas son algo más pequeñas. El crecimiento del sector irá hacia donde le lleve el consumidor. Y aquí hay dos factores que pueden condicionarlo: la demografía, que va a exigir un modelo de tienda y un acceso al consumo cerca del hogar, y el comercio electrónico. Hay diferencia entre el peso del canal online entre la distribución general y la alimentaria, pero no es por incapacidad de las empresas o desconfianza del consumidor, sino porque tienen una oferta en proximidad excelente en surtido, calidad y precio. Más que el número de tiendas, la demografía y el comercio online serán los que marcarán el modelo de tienda del futuro.

¿El súper le ha ganado definitivamente la batalla al híper y al comercio tradicional

Hay una gran competencia en todos los formatos. Hoy parece más atractivo comprar alimentación en proximidad porque tienes una muy buena oferta a un precio muy adecuado, y el gran valor de los establecimientos que están en la periferia es la no alimentación, con una oferta excelente de productos que además cada vez están más especializados. Creo que esa es la clave y no es una batalla, sino cómo cada uno diseña su oferta para atender las necesidades del consumidor. El modelo de hogar se mantendrá en los próximos años, y con más gente mayor, lo que permitirá a la proximidad dar un valor añadido. Además de productos, deberá incorporar servicios, no solo la entrega a domicilio, sino la capacidad de diseñar un surtido a la medida de sus consumidores, foco en la salud, platos listos para comer...

Muchas cadenas han ido a atacar la oferta de productos frescos, de la que era dueño el comercio tradicional...

Es lógico que lo hayan incorporado como una clave importante. La proximidad va muy ligada a producto fresco, y la exigencia de calidad ha aumentado. Todas las cadenas hacen del producto fresco un elemento estratégico, comprando más en origen, acercándose al productor... Es un factor que permite una diferenciación. Con todo, la mayor parte de los empresarios de supermercados provienen del comercio tradicional y comparten valores. Además, el peso del comercio tradicional es muy grande en frescos, del orden del 30%, a diferencia de lo que ocurre en Europa.

La venta online de alimentos es residual. ¿Está justificada la inversión que está haciendo el sector?

Lo que hay es plena conciencia de que el futuro va a ser multicanal. Si el comercio electrónico crece en no alimentación, no hay ninguna razón para que no vaya a crecer en alimentación. Hoy es más un servicio que un negocio. Que sea un negocio dependerá de lo que sean capaces de hacer los empresarios.

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