Distribución

Fridman plantea refinanciar los 306 millones en bonos que vencen en julio

Stephan DuCharme abre la puerta a realizar una nueva emisión o un canje en lugar de destinar parte del dinero de la ampliación

Un supermercado Dia & Go.
Un supermercado Dia & Go.

El rescate de Letterone a Dia pasa por dedicar la mayor parte de los 500 millones que se ha comprometido a inyectar en la empresa tras la opa a poner en marcha el plan de negocio. Así, el fondo ya ha comunicado a la banca que no prevé amortizar deuda en cinco años y busca soluciones para los 306 millones en bonos que vencen el próximo 22 de julio.

Stephan DuCharme, socio director de la división de comercio minorista de Letterone, aseguró ayer en una entrevista con CincoDías que estudian fórmulas para no tener que afrontar el desembolso de esos 306 millones en un solo pago. La misión es dedicar, al menos una parte, a acelerar su plan de inversiones. “Hay 300 millones de la ampliación que se pueden dedicar a repagar los bonos en julio o se pueden refinanciar. En ese caso, la empresa tendrá más liquidez. Si podemos refinanciar los bonos, lo haremos”, afirmó el ejecutivo.

DIA 0,51 -0,51%

En concreto, DuCharme mencionó la posibilidad de emitir nuevos bonos que reemplacen a los que expiran ahora. Esta solución pasa por que la empresa, ya bajo la batuta de Letterone, ofrezca a los bonistas transformar sus títulos de deuda por unos nuevos que paguen un cupón superior. Solo con que los dueños de un tercio de los bonos optasen por este solución, el fondo se ahorraría unos 100 millones que podría dedicar a otros asuntos.

“La solución será más cara. La empresa paga un tipo de interés muy bajo”, admitió la cara visible en España del magnate ruso Mijail Fridman, presidente de Letterone. Los bonos de Dia que vencen en julio pagan un cupón del 1,5%, un tipo de interés habitual para las notas que Standard & Poor’s y Moody’s le asignaron en 2014, cuando realizó la emisión. La primera calificó a la cadena de supermercados con un BBB- y la segunda con un Baa3, en ambos casos en grado de inversión.

Sin embargo, las agencias de rating han rebajado sustancialmente su nota. S&P se la ha hundido siete escalones desde 2018, hasta CCC+, los mismos niveles que se la ha degradado Moody’s, hasta Caa1. En ambos casos, estos niveles suponen un aviso importante sobre la solvencia y la capacidad de la empresa para sobrevivir a medio plazo. Una emisión con este rating elevaría el interés claramente por encima del 7%.

El mercado, no obstante, no prevé grandes problemas con estos bonos. Ayer cerraron al 90% del nominal, si bien fueron emitidos al 99%. El anuncio de la opa llevó la tranquilidad a estos títulos, cuyo precio llegó a marcar mínimos del 54%.

El propio DuCharme reconoció que no habían iniciado las negociaciones con los bonistas, que por el momento no cuentan con un asesor que los represente. “La parte más importante ahora son los accionistas. Tras la junta negociaremos con los bancos y cuando nos hagamos con la empresa, plantearemos las soluciones para los bonistas”, comentó.

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