Cellnex alcanza las 29.000 torres de móvil con contratos asegurados por 18.000 millones

Pierde 15 millones en 2018 por el coste del ERE

Tobías Martínez, consejero delegado de Cellnex.
Tobías Martínez, consejero delegado de Cellnex.

Cellnex sigue su avance en el mundo de las infraestructuras de telecomunicaciones. La compañía ha anunciado hoy que ha alcanzado los 29.000 emplazamientos de telefonía móvil, entre los ya instalados y los proyectos en marcha. Una posición que consolida su posición como primer gestor independiente europeo de redes celulares.

En la presentación de los resultados de 2018, la compañía ha indicado que, al cierre del pasado año, contaba con un total de 23.440 emplazamientos hay instalados (8.589 en España, 8.308 en Italia y 6.543 en Holanda, Francia, Reino Unido y Suiza), a los que se suman 1.592 nodos (DAS y Small Cells). En 2014, apenas contaba con 7.000, la mayoría en España. Durante 2018, ejecutó en torno a 2.400 nuevos emplazamientos.

En este sentido, Cellnex ha anunciado hoy una ampliación de sus acuerdos con la francesa Bouygues Telecom. Así, el grupo español podría adquirir hasta 62 centros de características similares, actualmente ya desplegados. “La inversión asociada a la adquisición de estos centros alcanza los 330 millones de euros que se suma a los 250 millones previstos para el despliegue de los 88 nuevos centros hasta 2024”, indica la empresa.

La empresa ha indicado que el backlog (ventas futuras contratadas) alcanza los 18.000 millones de euros, equivalentes a 20 años de ingresos en base a los resultados de 2018.

Cellnex ha mantenido un fuerte ritmo inversor en los últimos años. Así, el total de inversiones en 2018 alcanzó prácticamente los 670 millones de euros, en su mayoría destinados a inversiones vinculadas a generación de nuevos ingresos, como la incorporación de nuevos activos en Suiza y España, al despliegue de nuevos emplazamientos en Francia en el marco de los acuerdos con Bouygues Telecom, así como mejoras en la eficiencia, y al mantenimiento de la capacidad instalada. En esta estrategia, la compañía cerró en 2018 la compra de Xarxa Oberta de Catalunya (XOC), empresa concesionaria de la Generalitat dedicada al despliegue, operación y mantenimiento de redes de fibra óptica.

La dirección de Cellnex tiene la idea clara de continuar con las adquisiciones de más torres de telecomunicaciones en Europa. La empresa está pendiente de los movimientos en este ámbito de operadoras como Vodafone, Telefónica, Telenor, Telecom Italia, Deutsche Telekom o Altice, entre otras. “Creemos que la externalización –venta– de emplazamientos por parte de nuestros clientes y el despliegue del 5G se mantendrán a corto y medio como los dos principales vectores del crecimiento”, ha señalado hoy Tobías Martínez, consejero delegado de Cellnex en una conference call con inversores.

Para afrontar estos proyectos, Cellnex cuenta en la actualidad con acceso a liquidez inmediata (tesorería y deuda no dispuesta) por un importe de prácticamente 1.600 millones de euros. En el caso de afrontar alguna gran adquisición que variase de forma drástica el tamaño de la compañía, Cellnex afrontaría una ampliación de capital. Para ese proyecto, la compañía cuenta con el respaldo de sus principales accionistas, la familia Benetton y los fondos soberanos de Singapur y Abu Dabí, propietarios en su conjunto de más del 29% del capital, que se comprometieron a inyectar fondos en Cellnex por más de 1.500 millones de euros.

En términos de apalancamiento, la compañía cerró 2018 con una deuda neta de 3.166 millones de euros, frente a los 2.663 millones con los que acabó 2017, lo que equivale a una ratio de deuda neta en relación al Ebitda de 4,9 veces.

Con respecto al propio negocio en 2018, los ingresos crecieron de 792 a 901 millones, a un ritmo del 13,7%, y el resultado de explotación ha pasado de 129 a 113 millones, debido a gastos extraordinarios derivados del impacto económico del ERE en sus filiales Tradia y Retevisión. En términos netos, Cellnex cerró 2018 con unas pérdidas de 15 millones de euros, frente a los 26 millones que ganó en 2017, debido al citado impacto, que le obligó a provisionar 55 millones en el primer trimestre del año por el despido de 180 trabajadores. La empresa ha explicado que la provisión por el coste del ERE se repartirá entre 2018, 2019 y los primeros meses de 2020. Las eficiencias derivadas de éste, según la empresa, se notarán de 2020 en adelante. Cellnex ha señalado que, a efectos comparables, es decir, sin tener en cuenta estos extraordinarios, habría ganado en 2018 un total de 31 millones, un 19% más.

Por áreas de actividad, los servicios a empresas de telecomunicaciones supusieron la mayor parte de los ingresos, 586 millones de euros, y crecieron a un ritmo del 24%. La actividad de infraestructuras y servicios de difusión audiovisual generó 233 millones, un 1,68 % menos que en 2017, mientras que el negocio de redes de seguridad y emergencia y soluciones para la gestión inteligente de infraestructuras urbanas (IoT y Smart cities) aportó 82 millones, un 1,2 % más.

Tras estos movimientos, Cellnex obtiene fuera de España el 48% de sus ingresos y el 56% de su Ebitda.

De cara a este año, la compañía espera situar su Ebitda entre los 640 y los 655 millones, y prevé aumentar el dividendo un 10% en 2019, en línea con la política acordada para el período 2017-2019. El alza prevista del Ebitda está entre el 8,2% y el 10,8% en relación a las cuentas de este año.

El crecimiento que ha experimentado el grupo hizo que los costes financieros aumentaran un 36% en relación al año anterior y que las amortizaciones se incrementaran un 14,5% interanual, unos efectos que también recogen los resultados de 2018, apunta Cellnex.

La compañía ha sido uno de los valores destacados de la Bolsa española en los últimos tiempos. Los títulos ceden cerca de un 0,2% ya iniciada la sesión, si bien suben un 10% desde principios de año. De hecho, la pasada semana, las acciones de Cellnex alcanzaron un máximo histórico de 25,36 euros, precio que supone una revalorización de casi el 80% con respecto al precio de su debut en Bolsa en el año 2015. En este momento, su capitalización bursátil ronda los 5.700 millones de euros. 

Retribución al consejo

Los consejeros de la empresa cobraron en 2018 un total de 4,06 millones de euros, encabezados por Tobías Martínez, consejero delegado, que se embolsó 2,8 millones, incluyendo 175.000 euros de aportación a planes de pensiones.

 

 

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