Chanel afronta la sucesión del icónico Lagerfeld

El diseñador alemán, fallecido a los 85 años y con una fortuna de 400 millones de eutos, cedió su sitio en el desfile de enero a su mano derecha, Virginie Viard

Moda
El diseñador alemán Karl Lagerfeld. REUTERS

Muerto el káiser de la moda, las apuestas sobre el nombre del sucesor de Karl Lagerfeld, fallecido este martes en París a los 85 años, al frente de la dirección creativa de Chanel, se dispararon en todo el planeta. Su ausencia, durante la presentación de la colección primavera-verano el pasado mes de enero, ya levantó rumores sobre su estado de salud y sobre su continuidad al frente de la maison, de la que ha sido dueño y señor desde 1983 cuando tomó las riendas de la creatividad de la casa de alta costura, fundada en 1910 por Gabrielle Chanel.

Ese día, el de la premonitoria ausencia, todas las miradas se fijaron en la persona que tímidamente salió a saludar al finalizar el desfile, en Virginie Viard, la mano derecha de Lagerfeld, con la que lleva trabajando desde 1987 cuando entró a trabajar como becaria en el departamento de bordados. Parece ser que será ella la que se ocupe de momento, por encargo de uno de sus propietarios, Alain Wertheimer, de las próximas colecciones de Chanel, unas diez al año, ya que después de más de tres décadas de trabajo al lado del diseñador de origen alemán es la única que sabrá respetar el legado del maestro, que a su vez supo reinterpretar la visión tan particular que de la moda tenía su fundadora, Coco Chanel.

Al igual que la visionaria diseñadora, Lagerfeld hizo de su propio atuendo una seña de identidad, vestido siempre de negro con mitones, camisa y cuellos blancos, gafas oscuras y el pelo recogido en una coleta. Pero lo más grandioso que hizo Lagerfeld, que previamente había trabajado para Pierre Balmain, Chloé y Fendi, firma a la que siguió ligado también hasta su muerte, fue renovar y rejuvenecer Chanel, considerada una marca en decadencia una década más tarde de la desaparición de su alma máter.

Fue este bagaje y haber ganado el premio Woolmark de diseño con tan solo 21 años lo que hizo que los propietarios de Chanel, los hermanos Alain y Gérard Wertheimer se fijaran en Lagerfeld, que enseguida empezó a realizar cambios notables en las icónicas prendas de la maison. Sus diseños, cada vez más femeninos, enseguida saltaron de la pasarela y empezaron, en una encomiable labor de marketing, a convertirse en objeto de deseo para muchas mujeres.

No en vano, se valió para ello de modelos, como Linda Evangelista, Claudia Schiffer, Kate Moss, Inés de la Fressange, actrices, como Catherine Deneuve, que fue imagen del perfume Chanel Nº 5, o de la mismísima Carolina de Mónaco. A pesar de la desaparición de Lagerfeld, Chanel es hoy una firma codiciada, con 20.000 empleados y boutiques en todo el mundo, una facturación anual de 10.000 millones de dólares anuales (8.810 millones de euros), y un crecimiento anual de un 10%. Lo que le falta es despejar la duda de quién sucederá al diseñador, que a su vez deja, según informa Bloomberg, una fortuna de 400 millones de euros, según la última lista anual recopilada por la revista Manager Magazin.

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