Philip Morris quiere que el 30% de sus ventas en España en 2025 vengan de Iqos

Desde 2016 ha vendido 175.000 de sus dispositivos libres de humo

Enrique Jiménez, director general de Philip Morris para España y Portugal.
Enrique Jiménez, director general de Philip Morris para España y Portugal.

Philip Morris quiere acelerar la penetración en España de su dispositivo alternativo a los cigarrillos, Iqos, basado en el calentamiento del tabaco y no en su combustión.

La compañía tabaquera presentó ayer el lanzamiento de una nueva generación de modelos, Iqos 3 y Iqos 3 Multi, con los que pretende convertir a un mayor número de fumadores de cigarrillos tradicionales.

“El desarrollo de estos productos será una palanca clave para facilitar este traspaso”, expuso el el director general de Philip Morris para España y Portugal, Enrique Jiménez, en el cargo desde el pasado mes de junio. La compañía ha invertido cerca de 4.000 millones de dólares en el desarrollo e investigación de lo que es hoy Iqos, un dispositivo que calienta las cargas de tabaco, que vende bajo el nombre de Heats. Esto, y no su combustión tradicional, reduce en un 90% las sustancias nocivas que generan los cigarrillos, según los estudios de la propia empresa.

En España, desde su puesta a la venta a finales de 2016, se han vendido 175.000 dispositivos, aunque el número de usuarios puede ser menor ya que, como explicó Jiménez, existen consumidores que tienen más de uno. El objetivo de la compañía a nivel mundial es que al menos 30% de sus ventas totales en el año 2025 procedan de Iqos y dispositivos similares que desarrolle en los próximos años, es decir, de lo que la compañía llama productos libres de combustión y humo.

Lo que no está sobre la mesa por el momento es que Philip Morris deje de vender cigarrillos. “Estamos en un marco en el que la mayor parte de fumadores consume cigarrillos. Una declaración unilateral de ese calado no tendría sentido, porque las ventas se trasladarían a otros competidores”.

En España, el grupo tabaquero también persigue ese objetivo del 30% de ventas, en un mercado que crecerá en los próximos años con el desarrollo de estos dispositivos y la llegada de más competencia.

Un crecimiento que, en buena medida, dependerá de los posibles cambios legislativos que puedan afectar a estos dispositivos. Por ahora, estos pueden venderse en cualquier superficie comercial, no así las cargas de tabaco de Iqos, que por su composición solo pueden ser vendidas en estancos. De momento, la estrategia de Philip Morris seguirá siendo la de concentrar sus ventas de Iqos en estos establecimientos, descartando la apertura de tiendas dedicadas en exclusiva a este producto.

“Nosotros no estamos en disposición de exigir, sino de aportar soluciones, pero creemos que la legislación de estos productos debería tener una diferenciación respecto al tabaco tradicional”, apuntó Jiménez.

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