Barceló invertirá 600 millones en tres años y prevé incorporar 110 hoteles

Cerró 2018 con 180 millones de beneficio neto y una deuda de 79 millones

Prevé gastar 100 millones en reformas y 500 millones en la compra de nuevos activos

Raúl González, consejero delegado de Barceló Hotel Group.
Raúl González, consejero delegado de Barceló Hotel Group.

La tercera cadena española se prepara a crecer gracias al saneamiento de sus cuentas. Raúl González, el consejero delegado de Barceló para Europa, Oriente Medio y África, ha avanzado esta mañana que el grupo cerró el pasado ejercicio con un pasivo de 79 millones de euros. “Supone prácticamente deuda cero, teniendo en cuenta que el beneficio neto consolidado fue de 180 millones de euros, similar al de 2017, y eso nos coloca en una posición inversora”, recalcó en un encuentro con medios de comunicación.

En concreto, la compañía ha previsto en su plan estratégico a tres años una inversión de 600 millones de euros para el trienio 2019-2021, de los que 500 millones irán destinados a la compra de nuevos activos y 100 a reformas. “Entre 2016 y 2018 hemos logrado incorporar 55 proyectos, de los que 35 ya están operativos y 20 están firmados, pero no construidos. Para los tres siguientes años, de 2019 a 2021, el objetivo es doblar lo que hemos conseguido e incorporar 110 hoteles”, precisó Jaime Buxó, director de desarrollo de negocio de Barceló. En su opinión, ese crecimiento será más “extensivo” en Europa, Oriente Medio y África (EMEA) y será más “selectivo” en Latinoamérica y Caribe.

González señaló que el crecimiento de activos será especialmente intensivo en España y Portugal, donde el objetivo es que el número de habitaciones suponga la mitad de todas las del área geográfica de EMEA en el medio plazo. “En España ya se ha producido el sorpasso respecto a NH y ya somos la segunda cadena de referencia, tan solo por detrás de Meliá”, remarcó. El objetivo en el mercado español es crecer en hotelería urbana y ciudades secundarias. “Un buen ejemplo de esa apuesta son las últimas aperturas que hemos hecho en Murcia, Orense o Vigo”, subrayó. El único “lunar” en la trayectoria de crecimiento de la compañía en el mercado interno es Cataluña, al igual que le ha sucedido a otras grandes cadenas hoteleras como NH o Meliá. “2017 fue un año histórico para nuestros hoteles. 2018 ha sido peor, pero ha sido también un año muy bueno, gracias a que venía con una inercia positiva muy fuerte. La ocupación se ha mantenido fuerte, pero las tarifas han caído un 8% y los ingresos y la rentabilidad se han deteriorado mucho”, dijo González, que apuntó que, si la inestabilidad política y social no desaparece, “Barcelona puede pasar de ser un destino magnífico a ser un lugar complicado”.

En el caso del Caribe, el foco de la compañía, tal y como precisó Buxó, se centrará en la cuarta fase de ampliación del complejo que tiene en Riviera Maya en México y que cuenta en la actualidad con cinco hoteles y 2.700 habitaciones. “En esta fase vamos a incorporar otras 850 habitaciones y un centro de convenciones de 40.000 metros cuadrados, el más grande en la región, y que se va a convertir en una alternativa para la celebración de congresos y encuentros de incentivos”, auguró González

El CEO de Barceló en Europa subrayó que han retomado el interés por crecer e implantarse en China, pese al fracaso de la alianza firmada con el grupo asiático Plateno en 2016 para llegar a 100 hoteles en el medio plazo. “No fue como esperábamos y tuvimos que romper el pacto. Aun así hemos firmado otro acuerdo con un socio local (Betterwood) en la misma línea del firmado con Plateno. Ellos se encargarán de la gestión y lo que nosotros aportamos es marca y franquicia. Aunque no será relevante en la cuenta de resultados, sí lo será en conocimiento de marca y en relevancia. Por ahora tenemos firmados tres hoteles en ese país”, incidió.

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