Carmine Di Sibio, nuevo presidente mundial de EY

Sustituye en el cargo a Mark Weinberger, que anunció su retirada en diciembre

Carmine Di Sibio, nuevo presidente mundial de EY

La firma de servicios profesionales EY ha elegido a Carmine Di Sibio como nuevo presidente y consejero delegado, en sustitución de Mark Weinberger, que anunció su renuncia el pasado mes de diciembre, según ha detallado este viernes en un comunicado.

Di Sibio, que tomará posesión de sus dos nuevos cargos el 1 de julio, es socio directivo y máximo responsable de la división de servicios a clientes desde el año 2013. Asimismo, el próximo primer ejecutivo de la firma también copreside el comité de diversidad e inclusión de EY.

El sucesor de Weinberger lleva en la compañía desde 1985 y ha ocupado puestos de responsabilidad en las divisiones de asesoría y auditoría supervisando a algunos clientes más grandes de EY. Ha desempeñado un papel clave en los esfuerzos de innovación del grupo, incluida la gestión de una inversión de 1.000 millones en nuevas tecnologías.

Antes de ocupar su actual puesto en la división de servicios a clientes fue el máximo responsable del área de servicios financieros, así como gerente regional de los servicios financieros en América.

"Carmine es un lider destacado e inclusivo con formación en auditoría y con experiencia gestionando a nuestros clientes más grandes", ha subrayado Weinberger. "Creo que la empresa ha hecho una elección excepcional y que Carmine es el presidente y consejero delegado adecuado para estos tiempos de transformación", ha añadido.

Antes de ser nombrado presidente y consejero delegado de EY, Weinberger fue vicepresidente global de la compañía, así como vicepresidente para América de la división de Fiscal y Legal. Previamente, ocupó diferentes puestos dentro del Gobierno de Estados Unidos. Fue secretario asistente en el Departamento del Tesoro bajo el mandato de George Bush, así como miembro del comité asesor de la Administración de la Seguridad Social bajo el mandato de Bill Clinton, del que también fue jefe de gabinete.

EY obtuvo el pasado año fiscal unos ingresos de 35.000 millones de dólares. Cuenta con más de 270.000 empleados, repartidos en 150 países.

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