La refinanciación limitará el margen de Dia para transformar sus tiendas

La prioridad hasta mayo es hacer frente a los gastos corrientes

Uno de los establecimientos de la cadena de supermercados con el formato Dia & Go.
Uno de los establecimientos de la cadena de supermercados con el formato Dia & Go.

El acuerdo de financiación de Dia con la banca acreedora ha supuesto un salvavidas para el grupo de supermercados hasta el 31 de mayo, cuando debe haber ejecutado la ampliación por 600 millones. Los 896 millones que le inyectarán como máximo permiten insuflar liquidez y asegurar la financiación para los pagos a proveedores. Así despeja las dudas sobre la sostenibilidad del grupo a corto plazo, pero también para cambiar el orden de prioridades de la compañía que desde finales de año dirige Borja de la Cierva.

Dia trabaja en los últimos detalles de su nuevo plan estratégico, que espera cerrar a finales de este mes y cuyas claves principales se presentaron en los resultados del tercer trimestre. El cambio de consejero delegado no ha paralizado su elaboración ni sus líneas maestras.

DIA 0,10 -1,73%

Uno de los puntos clave del futuro de Dia, y en el que ha invertido de forma intensa en los dos últimos ejercicios, tiene que ver con la transformación de su modelo de tienda, impulsando los formatos Dia & Go y La Plaza, que han demostrado una mayor rentabilidad allí donde se han instalado.

Un proceso que requerirá de un cierto nivel de inversión que las obligaciones contraídas con los bancos, que ya analizan cada euro que gasta la empresa y cuyas prioridades pasan por asegurar el normal funcionamiento de esta, limitarán durante los próximos meses.

El precio de la deuda cotizada que vence en menos de siete meses se mantiene estable en el 75% del nominal

El grupo de supermercados contaba con invertir unos 200 millones de euros durante este año a la transformación de sus tiendas, un 43% menos de los 350 millones que, de media, había destinado en los últimos tres a este proceso. En ese periodo la inversión llegó a los 1.000 millones de euros. Durante el primer semestre, la cifra estará lejos de la cifra fijada para 2019.

En cualquier caso, este proceso no quedará paralizado. Desde la compañía se insiste en que la transformación de su modelo, con una apuesta decidida por los formatos de proximidad y por una mejor atención al cliente, es la base para recuperar el terreno perdido a nivel de ventas al tiempo que se sanea su balance.

Hasta octubre pasado, Dia había completado la transformación de unas 1.800 puntos de venta, el 52% de las que gestiona de forma directa. Para 2018 el objetivo era transformar 1.090 tiendas, y solo en el primer semestre había completado los trabajos en 903, lo que le permitió cubrir el grueso del objetivo antes de la advertencia sobre beneficios (profit warning) anunciado el 15 de octubre.

Las prioridades para el grupo de cara a los próximos meses, en lo que respecta a su negocio, pasa por las ventas de sus filiales Clarel y Max Descuento, la identificación y el cierre de los puntos de venta más deficitarios, y por la transformación de su marca propia para hacerla más atractiva a su clientela. Todo ello contando con que 2019 será un año de transición para una empresa que solo ha dado los primeros pasos para asegurar su viabilidad futura.

Los dueños del bono de 306 millones que vence en julio

Inminente. Dia no ha revelado cómo afrontará el pago de los 305,7 millones de los bonos que expiran el próximo 22 de julio, si bien ha reiterado que su intención es honrar todos sus compromisos sin quitas. La ampliación de capital de 600 millones potenciaría sus fondos propios y le daría liquidez adicional para amortizar esa deuda, si bien puede buscar fórmulas alternativas, como un canje o una nueva emisión.

Gestoras. Santander AM tiene 7,4 millones en estos bonos, según Bloomberg. También son inversores las gestoras de Ibercaja (6,47 millones), de Lombard Odier (4,7), de Edmond de Rothschild (2,4) y de DekaBank (1,3 millones). Los bonos cotizan en torno al 75% del nominal.

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