Más de 230.000 universitarios se mudan para conseguir su título

De los 190.000 matriculados en máster, 50.000 cambiaron de comunidad para estudiar

Másteres y grados pulsa en la foto

Durante el curso 2016-2017, casi 140.000 trabajadores cambiaron de comunidad autónoma por motivos de trabajo, según datos anuales que publica la Agencia Tributaria. Estas mudanzas, que encontraron en la Comunidad de Madrid a su mayor receptor, con un saldo positivo de 17.500 personas, comienzan a fraguarse, sin embargo, antes de la etapa laboral, con importantes movimientos en los años dedicados a la formación. De esta forma, durante el citado curso, unos 182.400 estudiantes de grado (el 14% de unos 1.303.000 alumnos) cambiaron su residencia habitual para obtener el título. A su vez, el 26% de los estudiantes de máster hizo lo propio, una cifra que representó a más de 50.000 personas del total de 190.000 matriculados en estas modalidades de posgrado. En total, más de 230.000 desplazados.

Son datos publicados por el Ministerio de Educación y Formación Profesional, y que muestran el fuerte contraste entre las regiones españolas en lo relativo a la movilidad de los inscritos. Algunas, como La Rioja o Castilla La Mancha, pierden a la mayoría de sus estudiantes de grado, en un 59% y un 55% respectivamente. Las cifras se vuelven mucho más escandalosas en lo que respecta a los títulos de máster: el 65% y el 69% de los estudiantes de estas comunidades, también de forma correspondiente, se marchan a otras zonas del país en busca de su certificado.

Al otro lado de la tabla se encuentran regiones como Madrid, Cataluña, Andalucía o la Comunidad Valenciana. En las dos primeras, el porcentaje de alumnos que se marcha fuera a estudiar un grado no llega al 4%. En las otras dos, la cifra está por debajo del 10%. Madrid y Cataluña también baten el récord en los estudios de máster, y es que en ambas regiones el 92% de quienes deciden cursar estos estudios provienen de ellas. Además, el saldo positivo de estos lugares no se construye únicamente por la poca gente que sale, sino por la cantidad de estudiantes que llegan. La comunidad madrileña es el mejor ejemplo: el 51% de los matriculados en un máster en una universidad de esta región proviene de otras zonas de España.

Hay varias razones que explican esta curiosa forma de despoblación. Una de ellas tiene que ver con la estructura y la magnitud de cada sistema universitario. Cataluña, Madrid, Andalucía y Valencia, las cuatro regiones que menor cantidad de estudiantes exportan, cuentan cada una con al menos nueve universidades, tanto públicas como privadas. Por su parte, La Rioja, Castilla-La Mancha, Baleares y Extremadura, las cuatro comunidades que más alumnos pierden, se caracterizan por tener únicamente un campus público y presencial, algo que incide directamente en su oferta académica y en la capacidad de seducir a los candidatos para que elijan sus centros.

Otra de las causas de estos movimientos se encuentra en el paulatino avance del nivel de maduración de los universitarios españoles, explica Joaquín Aldás, miembro del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), centro que colabora con la Fundación BBVA en la investigación sobre el sistema universitario del país. Mientras que al comenzar la etapa universitaria, en el curso 2016-2017, una amplia mayoría (85%) de los graduados cursó sus estudios en la misma comunidad en la que tenía fijada su vivienda habitual, el porcentaje se redujo al 73% a la hora de encarar el máster. “El incremento de la movilidad universitaria en esta etapa de especialización se debe a que los estudiantes, más maduros y formados, amplían su abanico de opciones a la hora de elegir dónde realizar el posgrado”, señala.

También tienen que ver en estos movimientos las oportunidades laborales que hay tras los años de universidad. El último ránking de la Fundación CYD estableció cuáles fueron durante 2017 las comunidades autónomas que contaban con las universidades con mayores niveles de rendimiento. A la cabeza se encontraban, por este orden, Cataluña, País Vasco, Navarra, Comunidad Valenciana y Madrid. A la cola, de menos a más rendimiento, estaban Andalucía, Canarias, Extremadura y La Rioja.

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