Ence entra al Ibex con unas bases muy sólidas

Los analistas consideran que tiene muy buenas perspectivas para los próximos años.

Ence a examen pulsa en la foto

Entrar en un índice bursátil es un arma de doble filo para las compañías cotizadas. De un lado, da visibilidad y garantiza la entrada de aquellos fondos referenciados al índice. Por otro, el mayor foco por parte de inversores institucionales aumenta el escrutinio y las expectativas. En esa tesitura está ahora Ence. La papelera entrará el 24 de diciembre en el selecto club del Ibex 35, sustituyendo a DIA. Toda una oportunidad y al mismo tiempo una amenaza.

“La entrada en el Ibex ha tenido ya un primer impacto positivo, con importantes subidas desde que se conoció la noticia, y es que tanto los fondos indiciados como ETFs tienen que construir una posición equivalente al peso del valor en el índice”, explica Lola Jaquotot, gestora de fondos en Trea Asset Management. “La parte negativa es que quizás Ence esté más expuesta a las estrategias de índice de los gestores que toman decisiones en función de su visión estratégica geográfica, vendiendo cestas de valores sin mirar mucho los fundamentales de las compañías”.

La compañía productora de celulosa y energía renovable vuelve al Ibex 35 tras 21 años de ausencia. Aunque las últimas semanas han sido difíciles en Bolsa, la mayoría de analistas considera que la firma cuenta con los mimbres para tener un buen recorrido bursátil en los próximos ejercicios.

La otra división de la firma

Energía. Ence cuenta también con seis plantas de producción de energía a base de biomasa de origen forestal. La compañía está invirtiendo mucho en este área de negocio, para así mejorar su diversificación y fuentes de crecimiento. “El problema es que también le añade riesgo regulatorio”, considera Lola Jaquotot, gestora de fondos en Trea Asset Management. Uno de los desafíos es conseguir acceder a buenos precios a las subastas de megawatios.

Ence ha vivido un ejercicio 2018 ciclotímico. Entre febrero y octubre fue uno de los valores estrella del parqué, con una revalorización del 82%. Tras alcanzar máximos históricos en los 8,94 euros, la acción cayó en picado tras comunicar al mercado una revisión de sus previsiones de beneficios. En el año ha subido un 5%.

“Es verdad que en el corto plazo la compañía ha sufrido mucho. No solo por la revisión de su nivel de ingresos, que era por problemas muy concretos en algunas centrales de biomasa, sino por las incertidumbres en China, que marcan mucho el precio del producto”, apunta Gonzalo Sánchez, gestor de fondos de Gesconsult.

El gigante asiático es uno de los grandes consumidores de pulpa de celulosa, una materia prima que se utiliza para el papel higiénico y de cocina, para la fabricación de pañales, e incluso para la creación de tejidos.

En el caso de Ence, la compañía ha presentado un plan estratégico “que tiene mucho sentido”, según Gonzalo Sánchez. “Por un lado tiene previsto ampliar su capacidad en las plantas de Pontevedra y Navia [Asturias]. Además, va a aumentar la producción de derivados con más valor añadido, como la viscosa, que va a acabar sustituyendo al algodón en la producción de ropa, y el fluff, un tipo de pasta absorbente que se utiliza en los pañales. Los márgenes son bastante mayores”, apunta el gestor.

La evolución de los datos financieros de la compañía en los últimos años ha sido notable. En 2016 ingresaba 605 millones de euros y ganaba 20,7 millones. Para 2018 se espera que acabe con unos ingresos de 849 millones de euros y que obtenga un beneficio superior a los 130 millones de euros.

El mercado de la celulosa “es muy cíclico”, reconoce Jaquotot, “con lo que se ha visto muy penalizado por las dudas que sobrevuelan sobre el crecimiento económico global”. Pese a todo “pensamos que esto es coyuntural y que Ence está en un sector con mucha visibilidad en los próximos dos o tres años”.

Buenos niveles de negociación

Capital circulante. Para que una compañía acceda al Ibex 35 debe acreditar unos niveles de negociación de sus acciones. En el caso de Ence, tiene un capital flotante del 60,9%, de sus 73 millones de acciones en circulación. “Cada día está moviendo más de un millón de títulos, lo que representa más de cinco millones de euros, lo que supone unos niveles razonables”, apunta Gonzalo Sánchez, gestor de Gesconsult.

En el medio plazo, el sector continúa manteniendo sólidos fundamentales, según los expertos. “La fortaleza del crecimiento estructural de la demanda mundial y la escasez de entrada de nuevas capacidades de oferta harán que los precios de la celulosa se mantengan a medio plazo en niveles altos, por encima de los 1.000 dólares por tonelada. La demanda ha venido creciendo un 4% anual los últimos 10 años y se espera que este crecimiento continúe los próximos años soportado por el mayor consumo de papel tissue en emergentes, fundamentalmente China”.

El aumento de la demanda parece garantizada y, en cambio, la oferta seguirá muy estable. “Hasta mediados de 2021 no va a entrar en producción ninguna fábrica importante de fibra corta. Es algo que no se veía en muchísimo tiempo, una oferta tan controlada”, reflexiona Sánchez.
El 70% de los analistas que siguen la evolución de Ence recomiendan comprar, y solo un 7% creen que hay que vender. El precio objetivo que calculan alcanzará la acción de la papelera en 12 meses es de 8,4 euros, lo que supondría una rentabilidad cercana al 50% respecto al precio actual.

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