El Gobierno se plantea vender una “participación de control” de Bankia

Economía descarta vender al precio actual y estudia ampliar el plazo de un año que tiene para privatizarla

Sede de Bankia.
Sede de Bankia.

El Gobierno está barajando dar un salto cualitativo en el proceso de privatización de Bankia, el mayor banco rescatado en España. Tras los dos paquetes accionariales minoritarios comercializados desde 2014 por el Ejecutivo anterior, el Gabinete de Pedro Sánchez contempla ahora dar salida a una “participación de control” de la entidad, cuando las condiciones de mercado permitan hacerlo maximizando la recuperación de las ayudas públicas concedidas.

Así lo reveló ayer la ministra de Economía, Nadia Calviño, durante su intervención en un foro informativo organizado por Europa Press en el que señaló que “de momento el valor” de las acciones de Bankia y “la situación” actual de la Bolsa “no dan razones” para tratar de avanzar en la privatización del banco público. Preguntada entonces sobre cuál es el umbral de precios de los títulos en el que estaría cómoda para realizar una venta frente a las transacciones anteriores, la ministra aseveró que “no querría adelantar cuál es el nivel de privatizar porque no es igual vender un 7% que una participación de control” de la entidad, como se plantea hacer ahora el Gobierno para dejar ya el timón en manos privadas.

Aunque no hay ninguna decisión tomada, vender una participación de control permitiría en teoría pedir un precio más alto como prima de control. Para realizar esa operación sería necesario abrir un proceso al que podrían optar bancos nacionales y extranjeros, así como otros grandes inversores. A precio de mercado, la participación del 61,34% del Estado en Bankia vale 5.330 millones, pero el Gobierno aspira a un precio superior. Además, si un inversor toma el control de Bankia en la privatización, estaría en principio obligado a lanzar una opa sobre el 100%, valorado en la actualidad en casi 8.700 millones.

Con su alusión a la posible venta de una participación de control, Calviño subrayaba las diferencias con los dos procesos de venta anteriores. El primero, en febrero de 2014, supuso la venta a inversores institucionales del 7,5% del capital por 1.304 millones, a razón de 1,51 euros por título y un descuento del 4,4%. El segundo, en diciembre de 2017 (ya tras el contrasplit que agrupó cada cuatro acciones en una nueva) se saldó con un descuento del 2,71%. El Estado colocó otro 7% de Bankia por 818,3 millones a 4,06 euros por acción.

España tiene hasta finales de 2019 para privatizar Bankia. La ministra de Economía admitió ayer, sin embargo, que no descarta pedir una ampliación del plazo, como la que ya logró en Bruselas el Ejecutivo anterior, para que lo ajustado de ese horizonte temporal no sea aprovechado por inversores oportunistas para presionar el precio a la baja. Las acciones de la firma, que absorbió a la también rescatada BMN, cerraron ayer en los 2,82 euros, tras ceder un 0,64% en la sesión y un 29,4% en lo que va de año.

Ingresos extras por dividendo

La matriz de Bankia, BFA, 100% propiedad del Estado, ha recuperado ya 2.122,3 millones de los que inyectó en Bankia gracias a las dos ventas de acciones de la entidad de 2014 y 2017. A eso se suma el reparto de dividendos que Bankia ha ido realizando en los últimos cuatro años, que ha supuesto un desembolso acumulado de 1.160 millones de euros, de los que 741 millones han ido a BFA. Pese a esos fondos recibidos, BFA aún no ha reintegrado al FROB nada de los 24.069 millones de euros inyectados al grupo de Bankia y BMN en 2012, el año del rescate europeo. El Banco de España estima que podrán recuperarse 9.857 millones, aunque ese cálculo está hecho a cierre de 2017, antes de la fuerte caída de la acción de este año.

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