¿Una factura electrónica a nivel europeo?

Se pretende dar uniformidad a través de este sistema.

factura electrónica

La factura electrónica es ya una realidad. Italia fue el primer país en aprobar el pasado mes de abril la obligatoriedad de este sistema de facturación, algo que será extensible a toda la Unión Europea. España también trabaja en la implantación generalizada de este sistema, que establecerá la obligatoriedad, tanto a empresas como a consumidores y administraciones públicas, de emitir facturas electrónicas.

Por el momento, desde el organismo europeo se ha impulsado el uso de la factura electrónica en las contrataciones públicas. Por lo que en las operaciones B2B se creará un estándar europeo y se establecerá la obligatoriedad del uso de este formato.

Ante esta iniciativa, son muchos los países que han adaptado sus sistemas de facturación para introducir la factura electrónica. Según Seres, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Austria. Italia, Eslovenia, Croacia, Bélgica y Alemania, entre otros muchos, son los que han dado el paso al frente, además de España.

“En Europa, Dinamarca fue el primer país en obligar su uso B2G (empresas - administración), en 2005, en 2008 lo hizo Suecia y Noruega en 2011. En 2014 se incorporaron Italia, Austria y Moldavia, España y Eslovenia en 2015. Suiza, Croacia y República Checa en 2016. Estonia, Lituania, Bélgica, Francia y Países Bajos en 2017. Alemania este año, 2018. Portugal y Polonia lo harán en 2019 y Grecia en 2020”, ha explicado Seres en un comunicado.

En España es la AEAT quien controla esta normativa. De hecho, desde 2015 es obligatorio emitir este tipo de factura a partir de 5.000 euros. “El formato elegido fue Facturae y la Plataforma FACe. De acuerdo con la Ley española, desde el 1 de julio de 2018, las empresas subcontratadas que trabajan para proveedores de las Administraciones Públicas también están obligadas a facturar electrónicamente a los contratistas cuando el importe de los trabajos o servicios supera los 5.000 euros”, señalan.

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